El Maestro Shinjo y el Shobukan

Publicado: 9 febrero, 2010 en Karate/Kobudo sensei

Tributo a un gran maestro de karate de Okinawa

En verano de 1964 hice mi primer viaje a Okinawa con un grupo de instructores americanos, habiendo sido invitado por el maestro Shinjo Masanobu, fundador y cabeza de la Asociación Shobukan de Okinawa Goju ryu. Este fue el primer encuentro con el hombre del que estoy muy orgulloso que se convirtiera en mi profesor.

Había oído hablar mucho de Shinjo sensei antes de ese viaje, y mis expectativas fueron más que cubiertas. Como el maestro Chojun Miyagi, fundador del Goju ryu Karatedo, Shinjo sensei fue una gran maestría técnica que exigía a sus alumnos la misma perfección que buscaba para si mismo. Más, las grandes habilidades de Shinjo sensei como instructor sólo eran superadas por sus preocupaciones por las personas; era alguien que se preocupaba profundamente de sus alumnos y su comunidad, y así consagró su vida a la promoción de los valores tradicionales del karate Goju ryu de Okinawa.

 

UN PROFESOR DEDICADO

Nacido Arashiro Masanobu el 22 de junio de 1938 en la isla de Rota (parte de un grupo de las Islas Mariaans en el Pacífico), Shinjo sensei se trasladó a Okinawa con su familia cuando tenía 6 años. Después se conoció como Masanobu Shinjo, “Nuevo Castillo” como traducción de las últimas partes de Arashiro y Shinjo.
El interés por las Artes Marciales de Shinjo sensei comenzó de niño, cuando solía pasar por el dojo de Seiko Higa sensei, que estaba justo al lado de su casa; sin que sus padres lo supieran, el niño intentaba imitar en la calle los movimientos que veía en el interior. Higa sensei fue la única persona a la que Miyagi sensei autorizó para abrir un dojo de karate.
El entrenamiento formal de Shinjo sensei comenzó en 1953 y con el tiempo se hizo alumno de Higa sensei y de Toguchi Seikichi sensei. Su dedicación al Goju ryu y sus excepcionales habilidades como instructor, incluso en su juventud, le hicieron que enseñase a estudiantes universitarios que eran años mayores que él. En 1960 Toguchi sensei señaló a Shinjo sensei para que enseñase Karate en Japón durante 6 meses en el distrito de Yoyogi de Tokio y en la Universidad de Hosei. Shinjo sensei regresó a Okinawa en 1961 y enseñó en el dojo Shoreikan de Toguchi sensei en Nakanomachi antes de establecer su propio dojo y la Asociación Shobukan a la edad de 25 años.


Aunque era muy inusual que alguien tan joven fuese aceptado por la Federación de Karate de Okinawa como fundador de una escuela y una asociación, Shinjo sensei era una persona única, y desde estos tempranos años sentó unas bases que se desarrollarían profundamente durante los siguientes treinta años. Shinjo sensei fue ascendido a rokudan (6ºdan) renshi en 1967, y ganó su nanadan (7ºdan) kyoshi en 1976, el mismo año que viajó a Norte y Suramérica para enseñar Goju ryu un mes en cada parte del continente. Meitoku Yagi sensei, el alumno más antiguo de Miyagi sensei y jefe de la Goju Kai de Okinawa, ascendió a Shinjo sensei a Kudan (9ºdan) hanshi en 1982.

El dojo Shobukan original en Yashima, donde Seiko Higa sensei enseñó. Shinjo sensei usó esta facilidad cuando estableció la Asociación Shobukan, y más adelante añadió una habitación a su casa para usarla como dojo, donando el edificio original para necesidades de la comunidad.

Con el paso de los años, la reputación de Shinjo sensei como instructor continuó creciendo, y era requerido a menudo para que viajase a distintas partes del mundo para enseñar su arte. Uno de sus viajes más importantes le llevaron a China a principios de los 80 por la invitación del Gobierno chino, donde mostró Goju ryu junto a otros tres instructores en el templo Shaolin. También le invitaron a Shanghai donde se encontró con maestros de varias organizaciones de Gongfu.
De vuelta a casa, sus obligaciones civiles incluían la alcaldía de Yashima. En la comunidad de artes marciales fue presidente de la Federación de Karate de Okinawa, que incluía la mayor parte de los estilos de Karate de Okinawa, y la Goju Kai de Okinawa. La Goju kai era básicamente la reforma de ka Goju ryu Shinkokai, que se creó en 1953 para promocionar el Goju ryu, con Miyagi Chojun sensei como presidente.

EL DOJO SHOBUKAN

Esta era, pues, la persona de la que habíamos oído hablar tanto, y recuerdo que las expectativas del grupo eran muy altas cuando dejamos los USA para ir a Okinawa en 1984. Estábamos ansiosos por entrenar con este gran maestro, pero nuestros pensamientos nada más aterrizar en Naha sobre las nueve de la noche se centraron en el opresivo calor y humedad que hacían difícil respirar. Si eso era al aire libre ¿cómo sería dentro del dojo? Nos dimos cuenta la mañana siguiente cuando entramos en el centro de entrenamiento de Shinjo sensei. El dojo de Shinjo sensei constaba de muros sin ventanas, una puerta de entrada y una puerta corrediza. Dentro hacía calor como en un horno, era como andar en una sauna. Pero nuestra incomodidad se sobreponía por la excitación de estar de hecho en el dojo okinawense de Shinjo sensei. No había equipo de entrenamiento moderno como el que usábamos en casa; sólo un makiwara, un saco pesado y una variedad de aparatos de pesas okinawenses que se usaban para el entrenamiento suplementario de fortalecimiento. Shinjo sensei entró en el dojo y nos saludó de un modo muy amistoso. Sólo medía 5´1´´ pero era de constitución muy fornida. Shinjo sensei irradiaba poder en cada movimiento, y supimos que estábamos en presencia de un gran maestro.

ENTRENANDO CON EL MAESTRO

Durante la estancia en Okinawa en nuestro primer viaje, nuestro horario especial de entrenamiento era por la mañana y por la noche, y Shinjo sensei junto con sus altos grados, trabajaban con nosotros. Las horas de después de comer también estaban disponibles para entrenamiento libre, pero a las siete debíamos regresar para la sesión de noche. A las 21,30h sólo nuestros altos grados trabajaban con los seniors de Okinawa. Era un entrenamiento muy duro, centrado especialmente en kata y acondicionamiento.
Como comenté anteriormente, no había equipo como guantes o paos con los que recibir golpes. El contacto controlado estaba permitido en nuestro kihon waza (técnicas básicas) y, por ejemplo, las patadas las lanzábamos al tríceps, los muslos y dorsales como parte del acondicionamiento que constituía una parte fundamental en el Goju ryu Shobukan. Este era un entrenamiento extremadamente duro, y la familia de Shinjo sensei nos solía traer teteras grandes con té para evitar la deshidratación.

Los miembros originales del Shobukan; foto tomada poco después de crear la asociación en 1963. Shinjo sensei está en el medio, a su izda está Azuma sensei. Takuchi Seiki se encuentra en el centro de la primera fila.

Desde 1984 mantuve un contacto muy cercano a Shinjo sensei hasta su muerte en 1993. Con el paso de los años, mis numerosos viajes a Okinawa desembocaron en una relación personal de mutua confianza entre nosotros.
Shinjo sensei se preocupaba de todos los aspectos de la vida de sus estudiantes, fuera y dentro del dojo, y siempre pensó que no es lo que recibes lo importante, sino lo que das. Su forma favorita de definir el significado del Karate era señalar a su corazón y decir “Karate está aquí”, en referencia al amor y comprensión que reside en el interior de una persona que estudia las artes marciales de un modo tradicional. Mis recuerdos más profundos son de cuando, tras una sesión de entreno, Shinjo sensei me invitaba a su casa, que estaba en el mismo edificio del dojo. Allí solíamos beber té y hablar de karate hasta tempranas horas de la mañana. Nunca olvidaré las lecciones aprendidas con tan gran maestro.
En mis posteriores viajes a Okinawa después de 1984 me di cuenta de que las sesiones de entrenamiento no estaban estructuradas como en los USA, en términos de programar las diferentes clases. El dojo Shobukan estaba abierto 24 horas al día, y algunos solían ir a entrenar por las mañanas antes de ir a trabajar. Shinjo sensei también entrenaba por las mañanas y era común escuchar cómo golpeaba al makiwara a medida que te acercabas al dojo.
Sobre las 6 de la tarde los niños iban a entrenar, dirigidos por un cinto negro. No había muchos niños en el grupo habitual, al contrario que en los US; de todos modos, como los mayores, entrenaban muy duro. Recuerdo una jovencita que ha sido la mejor cinto verde que he visto nunca. Trabajaba Seienchin kata, manteniendo shiko dachi la mayor parte del tiempo, y lo ejecutaba con la exactitud propia de un alumno del Shobukan.
En el dojo de Shinjo sensei los grados kyu empezaban a entrenar a las 19h. los cintos negros de bajo rango se unían sobre las 20 o 20,30 y estaban hasta las 21,30 o así, cuando los quintos, sextos y séptimos danes llegaban a la sesión de avanzados que comenzaba. La mayoría de la instrucción de Shinjo sensei a sus altos grados se centraba en el perfeccionamiento de los kata. El bunkai se enseñaba de manera individual ya que Shinjo sensei se esforzaba en adecuarse a las necesidades personales de cada alumno. Encontré este tipo de enseñanza muy valiosa, especialmente cuando la instrucción venía de una persona que exigía perfección técnica.
Shinjo sensei era muy estricto, y todo tenía que ser exacto; tenías que moverte en una dirección concreta, respirar en el momento adecuado y ser preciso con cada técnica. Aún así ,lo básico no se olvidaba nunca, incluso entre los altos grados, y se pasaba mucho tiempo afinando hasta la perfección las técnicas sobre las que el Goju ryu se construye. Entrenábamos de 21.30 hasta media noche aproximadamente, cuando Shinjo sensei nos invitaba a su casa para hablar del karate del pasado y del presente, donde aprendí mucho de la historia y el origen del arte.

Shinjo sensei en el templo Shaolin; Kururunfa kata

LA SALA DONDE SE DESARROLLA EL BUDO

Shinjo sensi fundó la Asociación Shobukan para preservar los principios tradicionales del Goju ryu, y su propio progreso por más de 30 años, de ser un joven de 25 a un maestro legendario, es una historia de gran dedicación al arte. Shobukan se puede traducir como “la sala donde se desarrolla el Budo”, y el concepto de familia fue siempre la fuerza reinante de la organización. Shinjo sensei fue siempre muy selectivo a la hora de aceptar estudiantes. Para ser aceptado en la familia Shobukan, los posibles estudiantes tenían que probar su sinceridad y dedicación hacia el estudio del Karate; no muchos deseaban o eran capaces de cumplir con lo que demandaba una dedicación completa. Si hubiese escogido otro camino, Shinjo sensei se hubiera hecho rico comerciando y aceptando muchos estudiantes, pero escogió seguir el camino tradicional y sólo aceptar a aquellos en los que creía que llevarían a su amplitud máxima los principios que Miyagi sensei expuso originalmente.
He escuchado a personas a menudo, especialmente en USA, que dicen que los okinawenses no les enseñaron nunca nada; que sólo les mostraron lo básico e incluso les hacían broas con ello. Si bien esto ha podido ocurrir en algunos casos, una persona ha de observar el Karate desde un punto de vista okinawense, donde se considera un tesoro nacional. Para un okinawense, pasar la esencia de su arte a un extranjerote llevaría años para desarrollar una relación de confianza, porque te estaría confiando algo que considera muy valioso. La actitud de “quiero esto, y lo quiero ya” o “que me ofrece esto a mi, y cuánto tardaré en cogerlo” no lleva a una mutua comprensión. Esto es por lo que muchas escuelas fuera de Okinawa enseñan sólo básicos, pues el instructor no pasó el tiempo suficiente para crear el tipo de relación necesaria para que le enseñaran los principios avanzados del arte, o no tuvo la disposición necesario que le garantizase tal instrucción.
En mis numerosas charlas con Shinjo sensei tras los entrenamientos, ocasionalmente me mencionaba su copia del Bubishi, un texto transmitido en el linaje del Goju ryu que contiene información considerada como las raíz del Karate tradicional de Okinawa. Era la creencia de Shinjo sensei que muchos de los principios descritos en el texto no debían de ser de común conocimiento, y sólo debían de ser enseñados a aquellos cuya actitud reflejara la confianza que es una parte vital de la relación estudiante-profesor.

Mientras que hay algunos okinawenses que piensan que no se debería enseñar Karate fuera de la isla, Shinjo sensei quería pasar su arte más allá. A menudo esta generosidad le trajo problemas, ya que fue herido en numerosas ocasiones por personas de cuya instrucción se encargó y que no fueron honestas siempre con él. Otros dejaron Okianawa, y nunca más supo de ellos, aunque usaban el nombre de Shinjo sensei o del Shobukan para añadir prestigio a su escuela. A Shinjo sensei le afectaban mucho estas situaciones, y para mantener los estándares que había establecido, algunas veces tenía que dejar ir a miembros de la familia Shobukan. En las ocasiones en que meditaba recordando esto, se volvía muy silencioso y sombrío.

HONOR Y RESPETO

El respeto a Shinjo sensei nunca era pedido sino que se daba, tanto dentro como fuera de la comunidad del Karate. Observé esto siempre que visitábamos a alguien, desde oficiales del gobierno a otros maestros de Karate, donde una llamada de teléfono acababa siempre en invitación. En muchas ocasiones me acuerdo de las visitas a algunos importantes dojos tales como el de Meitoku Yagi sensei, Kanei Uechi sensei o Yamaguchi Gocen sensei, por citar algunos.
En 1987, un viaje de Shinjo sensei le trajo a USA, donde pasó mucho tiempo en mi casa y tuvimos muchas conversaciones y entrenamientos, un recuerdo algo que no olvidaré. Todo el mundo que conoció en USA quedó impresionado con su personalidad amable y honrosa, y le mostraban gran cortesía. Sin embargo, el respeto mostrado a Shinjo sensei nunca fue tan patente como el mostrado durante el primer Festival Mundial Uchinanchu celebrado en Okinawa en 1990, al que acudí con varios estudiantes míos. Como parte de la celebración, varios maestros de diferentes estilos realizaron kata en un auditorio lleno con miles de personas. Mientras que se mostraba respeto por todos los maestros, había la cantidad de murmullo y movimiento esperado en una cantidad tal de personas. Pero cuando Shinjo sensei subió al escenario para realizar Suparinpe (el kata más avanzado de Goju ryu), el público se paró, se hizo el silencio y los flashes empezaron a brillar. Fue una increíble muestra de respeto, tal que ni mis estudiantes ni yo olvidaremos, ya que era un tributo extraordinario a un maestro que lo merecía de sobra.
En ese mismo viaje en 1990, nuestro grupo se encontró con Meitoku Yagi sensei, que nos dijo que Shinjo sensei realizaba las técnicas tal y como lo hacía Miyagi sensei. También en esos días hice un entrenamiento de cuatro horas con Shinjo sensei, acompañado por dos instructores de otra organización que estaban siendo examinados para adherirse a la Asociación Shobukan. El entrenamiento fue duro y continuado, concentrándonos en kata y acondicionamiento, y fui afortunado de terminar mientras que los otros dos instructores hubieron de abandonar. Más adelante, en esa semana, fui ascendido a 7º dan en una ceremonia formal, y fui doblemente recompensado al nombrarme Shinjo sensei como representante en los USA de la Asociación Shobukan.

EL LEGADO DEL SHOBUKAN

En abril de 1993 Shinjo sensei cayó gravemente enfermo y yo recibí una petición para estar un tiempo largo. Mi esposa y yo partimos inmediatamente y pasamos cada día con Shinjo sensei, que estaba hospitalizado, pero al que le permitían ir a casa los fines de semana. Su situación empeoró, y Shinjo Masanobu murió el 15 de octubre de 1993, dejando atrás un camino bien definido que seguir para los miembros de la familia Shobukan.
Los tres años siguientes a la muerte de Shinjo sensei la Asociación Shobukan hizo una reorganización. En abril de 1996 Azuma Seizo sensei, el instructor senior del Shobukan fue nombrado Presidente de la Asociación Shobukai de Okinawa Goju ryu, un cambio de nombre que es acostumbrado en las maneras tradicionales. El sufijo “kan”(que significa “sala de entrenamiento” o “lugar público de entrenamiento”) se usa cuando una persona establece una escuela, y se reemplaza normalmente por “kai” (“asociación” u “organización”) cuando el maestro fundador muere o se retira, y un plantel de personas se hacen cargo de la organización. “Kai” también se usa cuando varias escuelas se unen para formar una organización. Por ejemplo, tras la muerte de Miyagi Chojun sensei, tres de sus más avanzados alumnos fundaron sus propias escuelas de Goju ryu: Yagi sensei estableció la Meibukan, Toguchi sensi la Shoreikan y Miyazato sensei la Jundokan. Azuma sensei fue la elección lógica para ser la cabeza de la Shobukai; era amigo de la infancia de Shinjo sensei, entrenaron juntos de adolescentes y fueron amigos de por vida. Azuma sensei fue uno de los instructores que acompañaron a Shinjo sensei en su viaje a China y al templo Shaolin. En honor a Shinjo sensei el Shobukan dojo de Yashima permanecerá como cuartel general de la organización, bajo la dirección de Takuchi Seiki kancho.
Depende de todos nosotros, miembros de la familia Shobukan, mantener los principios tradicionales del Goju ryu enseñados primero por Chojun Miyagi sensei y después por Shinjo sensei, y asegurarnos de que esos ideales no se pierdan con el paso del tiempo. Los modos tradicionales aún tienen su lugar en la sociedad moderna, ya que forman la espina dorsal del Goju ryu de Okinawa. Hago todo lo posible por transmitir estos principios a mis estudiantes; tuve un maestro que no aceptaría nada menos.

 

Shomen del dojo de Shinjo sensei

PODER Y PERFECCIÓN

Como Miyagi sensei anteriormente, Shinjo sensei fue un gran creyente en el entrenamiento adicional con pesos, y era muy común verle haciendo largos entrenos en su dojo. Las herramientas tradicionales de Okinawa que ocupaban una parte del área de entrenamiento eran siempre fascinantes, especialmente un chasi muy grande. En una sesión de entrenamiento Shinjo sensei pidió a la persona más grande del dojo, que parecía un jugador de fútbol americano, que cogiese ese peso, y si ya le costó levantarlo, no hablemos de hacer algún ejercicio. Shinjo sensei lo cogió e hizo una rutina completa, para sorpresa de los presentes, y realizó otros ejercicios increíbles con un equipo diferente. Con su tremendo poder y deseo de perfección de cada técnica era obvio que Shinjo sensei es la clase de personas de las que las leyendas se nutren.

DANZA Y KARATE

El carácter cívico de Shinjo sensei desarrolló un sentimiento de comunidad en la Asociación Shobukan con su interés en la danza tradicional, de la que su esposa Harue es una reconocida instructora. Otros miembros del Shobukan participan en este arte y lo muestran en eventos locales y nacionales. Cuando estuve en Okinawa me presentaron a varios maestros de danza, y me quedé maravillado con la cantidad de movimientos de Karate que se encuentran maquillados en esas rutinas de danza tradicional. Para tener más conocimiento de la cultura de Okinawa mis estudiantes y yo estamos estudiando danzas de Okinawa con (Teiko) Yonaha Cursi, fundador del Busenkai. Las danzas sirven para recordar tiempos pasados en la isla más grande de la cadena de Ryukyu, y son una adición bienvenida en los eventos comunitarios y en las demostraciones de artes marciales.

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