Recuerdos de mi Sensei, Chojun Miyagi, por Genkai Nakaima

Publicado: 9 febrero, 2010 en Chojun Sensei, Historia

Observación: esta es una traducción del artículo original “Chojun Miyagi, el maestro de Karate. Su bondad es infinita. Predica moralidad”, escrito por el señor Genkai Nakaima, que apareció en la revista local mensual “Aoi Umi” nº 70. en el número de febrero de 1978, páginas 99 y 100; publicada por Aoi Umi Shuppansha. Este número especia era sobre maestros de Karate de Okinawa. la revista ya desapareció. El título original en japonés es “Ontaku Muryo, Ningen No Michi Wo Toku Bujin Miyagi Chojun.”

Un día de primavera, justo cuando había empezado el segundo grado de la escuela media, mi compañero, Bunshun Tamagusuku me dijo “¿Por qué no aprendemos Karate con el maestro Chojun Miyagi?”
A él se lo había preguntado su tío Jin´an Shinzato. Aquellos a los que les preguntaron si queríamos aprender Karate con el maestro Chojun Miyagi fuimos Tatsutoku Sakiyama (su nombre entonces era Tatsutoku Senaha), Kiju Nanjo (su nombre entonces era Kiju Azama) y yo.
Jin´an Shinzato era mi vecino de la puerta de al lado. Ya se había graduado en la Escuela Comercial de Naha, por lo que era mi senior (mayor). Vivía en una casa alquilada al señor Yukei Kuniyoshi.
Por la tarde, Shinzato, con una venda alrededor del cuello, aparecía frente a la puerta de su casa alquilada. Bunshun Tamagusuku y yo, y algunas veces Tatsutoku Sakiyama, íbamos allí.
Shinzato se colgaba de la barra de la puerta de madera y se elevaba hasta que su barbilla estaba por encima de la barra. Nos mostraba cuán alta estaba la barbilla por encima de la barra. Hacía muchas repeticiones de elevaciones. También nos enseñó cómo las hacía con un brazo.
Luego íbamos a menudo juntos al patio de la escuela de Naha Jinjo Koto Shogakko (escuela primaria) por las tardes. Disfrutábamos haciendo ejercicios y flexiones en barras verticales y horizontales. Gracias a Shinzato pudimos hacer saltos mortales y otros ejercicios avanzados.
Mucho antes, Shinzato se había inscrito a la academia de policía.
Los cuatro, Bunshun Tamagusuku, Tatsoku Sakiyama, Kiju Nanjo y yo nos decidimos a aprender Karate con el maestro Chojun Miyagi.
Tuve que pedirle permiso a mi padre primero. Mi padre tenía diez años cuando el castillo de Shuri fue ocupado por la tropas japonesas, el Reino de Ryukyu fue abolido y se convirtió en Prefectura de Okinawa en 1879 (Era Meiji 12). Tenía tres años cuando el Gobierno Japonés estableció el Clan Ryukyu como paso inicial dentro de su programa para abolir el Reino Ryukyu y establecer la PRfectura de Okinawa en 1872 (Meiji 5).

Puesto que mi padre nació en un período de transición y los ancestros familiares provenían de China, nuestra familia no le permitió educarse en el sistema de educación japonesa llamada “Yamato Gakumon” por lo que no fue a la escuela.
Pero se hizo un físico fuerte y flexible gracias al trbajo duro. Oí que era un luchador fuerte de sumo okinawense. Estuvo encantado cuando me dieron un gran premio en un campeonato atlético.
Era la primavera de 1923 y tenía 15 años cuando le dije a mi padre que iba a prender Karate con Miyagi Sensei. Me dijo “¡sería genial que aprendieras con Bushi Miyagushiku (Miyagi el Maestro de Karate!), y me dio permiso. Ya entonces Miyagi Sensei era famoso por su Karate, por lo que mi padre pensó que era un profesor ideal para mi.
Nosotros, la comunidad de Kumemura de Okinawa, estábamos orgullosos de nuestro linaje chino. Creíamos que nuestros ancestros vinieron de China a Okinawa, por lo que no sólo respetábamos grandemente las artes literarias chinas sino también sus artes marciales. En cuanto a las artes literarias, establecimos una escuela, “Meirindo”, que era algo parecido a un colegio de hoy día, donde se educaba a la juventud. Y en cuanto a las artes de combate tales como el Karate y el Bo, practicábamos individualmente de acuerdo a la fuerza física y otras condiciones personales.
De acuerdo con un programa del festival cultural en la escuela Meirindo, hubo ejecuciones con Bo, Tesshaku o Tiechi (sai), y los kata Sesan, Chisokin, Tohai y Suparinpe. La mayoría de las demostraciones de Karate era como lo que Miygi Sensei nos había enseñado.
Bien, las clases con Miyagi Sensei comenzaron. Teníamos entrenamiento tres veces a la semana: lunes, miércoles y viernes, tras la escuela, de 15 a 20 en la casa de Miyagi Sensei, no en un dojo como hoy en día. Algún tiempo después mi compañero Bunshun Tamagusuku, cuyo tío era Jin´an Shinzato, por lo que quedamos tres: Tatsoku Sakiyama, cuyo apellido era entonces Senaha, Kiju Nanjo, cuyo apellido era entonces Azama, y yo.
El proceso de nuestro entrenamiento constó de ejercicios preparatorios, ejercicios suplementarios y desplazamientos de Sanchin.
De acuerdo a la explicación de Miyagi Sensei sobre los ejercicios preparatorios, haciendo ejercicio físico nos preparamos para el entrenamiento formal de Karate como Sanchin u otro kata. También tiene un componente de calentamiento. Otro significado de los ejercicios preparatorios es aumentar la fuerza física entrenando los músculos adecuados de modo que podamos usarlos en cualquier situación. Por resumir, construimos un cuerpo para el Karate mediante los ejercicios preparatorios. Lo ejercicios suplementarios son un modo de entrenamiento principalmente para aprender elementos técnicos básicos del Kata. Nos ayuda a entender la ciencia y lógica del Karate y al mismo tiempo nuestra habilidad en Karate se creará con el desarrollo de nuestra habilidad atlética y fuerza física.
De este modo, ponemos la base de nuestro karate mediante los ejercicios preparatorios y suplementarios.
Miyagi Sensei nos contaba historias varias por unas dos o tres horas tras la práctica. Los temas no eran sólo técnicos sino de lo que ocurría en el mundo, la situación actual de los círculos del Karate, el origen del Karate, su actitud estudiosa respecto al Karate y el Budismo, el Karate y las Artes de Okinawa, y así. En ese tiempo sólo éramos chicos de instituto, pero Chojun Sensei nos hablaba de la verdad del Karate, el alma del maestro de Karate, del Camino del Karate, a saber el Camino del hombre o moralidad. Aún recuerdo su cara llena de luz con la mirada penetrante en cuyos ojos encontré el verdadero amor y la bondad del maestro de Karate.
Ahora os diré lo que Miyagi Sensei nos decía:
“si sólo practicas Sanchin toda tu vida, no tienes por qué practicar cualquier otro kara. Así es de esencial e importante Sanchin.” Un día le pregunté: “¿ de cuántas veces que ha practicado Sanchin piensa que lo ha hecho bien?” a lo que contestó: “Una vez de cada treinta treinta veces que lo he hecho”. Entonces él era joven, treinta y cuatro o treinta y cinco años. Sus palabras aún me impresionan.
“La posición de las manos al finalizar Sanchin es la misma que la de la una estatua de Buda.” Miyagi Sensei solía decir eso a menudo. Creo que la posición final de las manos en Sanchin es la expresión más bella de la oración. De hecho vi la misma posición de manos en estatuas de Buda de algunos templos.
“Goju es el sauce que el fuerte viento golpea” decía Miyagi Sensei. El fuerte viento golpea al sauce. Este nunca se resiste al viento, permanece pasivo, pero nunca se rompe. De este modo tomamos ventaja de la fuerza del oponente. Es un secreto de las artes que debemos dominar a través de la práctica.
Creo que fue en 1926 cuando se celebró el Encuentro Nacional Atlético en el Jardín exterior del Santuario Meiji de Tokio. El alumno de Miyagi Sensei Jin´an Shinzato participó en el Encuentro mostrando Karate como arte marcial clásico. Uno de los organizadores le preguntó “¿cuál es el nombre de tu estilo?”, a lo que replicó “estilo Goju-ryu”. Más tarde se lo relató a Miyagi Sensei, a lo que le dio su aprobación. Desde entonces se llama estilo Goju ryu.
Le pregunté “Sensei ¿tienes ojos en la espalda? Dicen que si te seguimos en secreto y silenciosamente, te darías cuenta de nuestra presencia inmediatamente y te volverías.” Miyagi Sensei contestó “nadie tiene ojos en la espalda. De todos modos, cuando camino, en algunos casos siento algo raro. Creo que es lo que llaman sexto sentido.”
“Siempre debemos ser cuidadosos cuando giramos una esquina, caminamos por una calle lluviosa, subimos por una escalera de mano, etc. Si practicamos Karate lo suficientemente duro nos será útil y estaremos acostumbrados a ser cuidadosos. Como resultado de un entrenamiento duro de Karate a lo largo del tiempo podemos obtener ese sexto sentido y darnos cuenta si alguien nos sigue.”
“Estudiar Karate hoy día es como caminar en la oscuridad sin una linterna. Hemos de ir a tientas en nuestro camino en la oscuridad”, decía Miyagi Sensei. También me decía “hay tantas cosas en el Karate que no tienen sentido para mi y tantas cosas que no entiendo. Así, mientras nuestros maestros están vivos, hemos de verlos y hacerles muchas preguntas. Aún así creo que es muy difícil encontrar las respuestas.” Tambien fui con él a casa de otros maestros como Chomo Hanashiro Sensei o Itosu no Tanmee (Itosu, el anciano maestro) y escuchar historias de Karate.
En 1926, el último de la Era Taisho, varios maestros de Karate se juntaron y fundaron un club de Karate en el sur de Asahigaoka, Wakasamachi, en la ciudad de Naha. Los maestros que participaron fueron:
Chojun Miyagi, Juhatsu Kyoda, Ume de Motobu, Saaruu de Motobu (Choki Motobu), Kenwa Mabuni, Tahizo Tahara y Shinpan Gukusuma.
El primer y decimoquinto día de cada mes rendían culto a Bushin o Dios de las Artes Marciales. Tatsutoku Sakiyama , Kiju Nanjo, Kogyu Tazaki, Kamade Yagi (hoy está en Hispanoamérica), Seiko Kina y yo también íbamos al club y entrenábamos Karate allí.
Miyagi Sensei aprobó el cambio del cambio de escribir “Karate” en Kanji de “Mano China” a “Mano Vacía”. Así, el kanji fue cambiando con el tiempo hasta ser “Mano Vacía.”
Como el Jujutsu se convirtió en Judo, se dedicó para que el Karate de arte de lucha evolucionara a “Karate-Do.”
Cuando el maestro Jigoro Kano del Judo Kodokan vsitó Okinawa en 1925 (Taisho 14) demostramos Goju ryu Karate en el salón público de la ciudad de Naha.
Miyagi Sensei se lo explicó a Jigoro Kano. El encuentro amistoso de Kano y Miyagi, dos fundadores de artes marciales, han de ser luz llena de vida para el Karate-Do y buena fortuna para el desarrollo del Judo.
El ejercicio “Kenkoku Taiso” se creó en Japón durante la Segunda Guerra Mundial. De hecho, ese ejercicio consiste básicamente en Kata de Karate, por lo que ha de ser una variación del Karate.
Hasta donde yo sé, Miyagi Sensei nunca ha intentado lucirse en el mundo del Karate. Así, nunca hablábamos de Karate en la escuela o fuera de ella. Teníamos en mente firmemente que no debíamos mostrar Karate a otras personas en público.
Cuando los altos grados de Judo, instructores del Kodokan vinieron a Okinawa de camino a Taiwán, nos pidieron que les mostrásemos Karate. Tatsutoku Sakiyama, Kiju Nanjo y yo demostramos Karate en la sala de Judo de la Escuela Secundaria. Cuando los instructores de Judo se marcharon, Miyagi Sensei visitó a Sochoku Nakachi, un profesor de la Escuela Secundaria, y le preguntó cómo estuvo la demostración de sus estudiantes.
Cuando el Príncipe Takamatsunomiya visitó Okinawa, Miyagi Sensei me escogió para demostrar Sanchin como representante del Goju-ryu. Hice Sanchin vistiendo sólo un par de pantalones, como en la práctica diaria. Miyagi Sensei no demostró Karate.
El ritmo de un trazo de Karate en el aire es la sabiduía de la bendición del Cielo. Es lo mismo que el ritmo de la danza tradicional de Okinawa o Ryukyu Buyo.
Continuemos caminando y llendo a tientas en la oscuridad para heredar los grandes trabajos que Miyagi Sensei nos ha dejado.

Traducido al español del blog de Sanzinsoo con su autorización.

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