Masa y yo en el Shobukan

Publicado: 27 febrero, 2010 en Historia

Por Glen Grabow

Era principios del verano de 1961. El lugar Okinawa. Era cabo del cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Había estado estudiando Karate en un dojo de Shorin ryu en la ciudad de Koza, Okinawa, alrededor de un mes. Estaba desencantado. No había clases formales o estructuradas en ese dojo. La clase, o lo que se hacía pasar por ella, se hacía en un patio, no había edificio. El patio era de cemento; cuando hacía calor, abrasaba nuestros pies, y si llovía no podíamos entrenar. Había estado receloso desde el principio; el profesor me había preguntado “¿en cuánto dejarás Okinawa?”. Respondí “en un año”. “Podrás tener el cinturón negro antes de que te vayas” me dijo el profesor. ¿De verdad? ¡Qué bien! Todo ese montaje fue una pérdida de tiempo.

CONOZCO  A MASA

Le comenté la situación a John Roseberry, un compañero marine, hoy octavo dan de Goju ryu Karate en Lincoln, Nebraska. La tarde del 21 de junio de 1961 mr. Roseberry me llevó al Shoreikan dojo en Nakanomachi, una parte de la ciudad de Koza. El director del Shoreikan era Toguchi Seikichi sensei, hoy noveno dan de la Okinawa Karate Federation (OKF). Toguchi sensei estaba viviendo entonces en Tokio, y el instructor del Shoreikan era Arashiro Masanobu, conocido como Masanobu Shinjo. Shinjo sensei era un cuarto dan de veintitrés años; era cordial aunque reservado; y hablaba muy poco inglés. Dado que yo llevaba estudiando japonés por un año, nuestra relación comenzó con buen pie.

La primera noche que ví una clase, comenzó a su hora, estaba bien organizada y estructurada y todo el mundo estaba ocupado. Masa, como más tarde lo llamaría, era muy estricto; tenía un lema: “que se te vea, que no se te oiga”.

Masanobu Shinjo- Seipai kata

EL SHOREIKAN

El Shoreikan tenía una localización ideal. Estaba a unos cuatro bloques de la Puerta 2 de la Base de la Armada. Estaba también a una buena distancia de Camp Kinser, Camp Hauge y Camp Sukiran (bases de la Armada y Marina de USA). Más de la mitad de los estudiantes del Shoreikan eran de las Fuerzas Armadas de USA. El edificio del Shoreikan tenía un tejado fino, suelo de madera, ventanas y puertas corredizas para ventilarse, varios espejos de cuerpo entero, pesas de cemento y hierro para fortalecimiento, tatami para hacer caídas y podían acomodarse unos 25 estudiantes. Era rústico y sencillo, un dojo tradicional e ideal.

El currículum del Shoreikan era largo y estaba bien organizado. Había seis de las ocho kata clásicas de Goju ryu, nueve kata comunes, y las kata de respiración Sanchin y Tensho. Existían nueve yakusoku kumite, muchos bunkai kumite y muchos ejercicios de hojo undo.

En 1961, el sistema de grados de Shoreikan comenzaba en 10ºkyu. Del 10º al 6º kyu vestían el cinto blanco, con bandas verdes especificando el grado. Quinto y cuarto kyu llevaban el conto verde. Tercero, segundo y primer kyu el cinto marrón. El cinturón negro comenzaba con shodan.

El sistema de promoción estaba dibujado en inglés y japonés en un panel grande colgado de la pared del dojo. Un requerimiento importante era que todos los cintos marrones tenían que ayudar en la instrucción. Esto les preparaba para cuando tuvieran que enseñar, una vez que tuvieran el shodan; Toguchi sensei no dejaba nada al azar. Puesto que Masa, Higa Yoshinori y Kanei Katsuoshi abrieron más tarde su propio dojo, esto requería una enseñanza probada y exitosa.

Los cintos negros antiguos del Shoreikan incluían a Shimabuku Yoshio, Kanei Katsuyoshi, Higa Yoshinori, Kiyuna Choyu y Azuma Seizon. Eran sandan (3ºdan) en esa época.       Había un tiempo requerido entre cada pase de grados, que variaba de tres a seis meses. Este requerimiento no era el mejor sistema. Una vez que aprobaban, muchos estudiantes se tomaban un “tiempo de asueto” por decirlo de algún modo, para alejarse del trabajo duro, y volvían un mes antes de la siguiente promoción. Masa se daba cuenta debidamente de esto, y a algunos estudiantes no se les permitía examinarse la siguiente ocasión. Cuando Masa abrió su Shobukan dojo en Yaejima, Okinawa, en 1965, no puso un tiempo establecido para cada pase de grado.

ENTRENANDO EN EL SHOREIKAN

Las clases se daban cinco días a la semana de 19.30 a 21.30 en el Shoreikan. El dojo cerraba jueves y domingos. Había clases de 13 a 15h cinco días a la semana. Una clase típica comenzaba con 45min de junbi undo. Estos ejercicios estaban destinados a fortalecer los músculos y soltar las articulaciones. De lo más destacado eran los fondos de diez en diez. Los ejercicios para soltarse sólo pueden ser descritos como tortuosos y durísimos. Ví a muchos estudiantes revolcarse por el suelo. Estos ejercicios eliminaban muchos estudiantes, normalmente en el primer mes. Normalmente hacíamos de 60 a 80 tsukis jodan, chudan y gedan, y los bloqueos igual. Cincuenta patadas frontales, laterales, circulares y traseras formaban parte de estos ejercicios preliminares.

Lo siguiente era el entrenamiento de kata. Masa enseñaba kata a los cintos marrones y negros y los marrones enseñaban a los blancos y verdes, aunque también Masa enseñaba a estos últimos. Todo el mundo estaba ocupado.

Sandan ukeru (bloqueo a tres niveles) se hacía mucho usando sanchin dachi y shiko dachi y bloqueos jodan, chudan y gedan. Kotekitae era un ejercicio doloroso que usábamos para endurecer los antebrazos; este ejercicio “perseguía” a algunos estudiantes del dojo. Un ejercicio favorito de Masa era hacer cincuenta tsukis en shiko dachi. Mataba así dos pájaros de un tiro: desarrollar un puño fuerte y fortalecer y soltar las piernas. Mi primera tarea en el Shoreikan fue aprender el paso básico de Goju ryu. Trabajé esto 20 minutos por noche los seis primeros meses. Este paso básico con los pies hacia adentro es bastante difícil de aprender; esto hacía que algunos estudiantes se marcharan ya que básicamente no le encontraban significado. Si un estudiante quiere tener éxito en Goju ryu, debe desarrollar un buen paso, hasta que pueda hacerlo sin pensar. Con los años he visto unos cuantos estudiantes que no trabajaron este kihon dachi y por algún motivo fueron ascendidos de grado. Me recuerdan a ese tipo de personas que siempre llegan diez minutos tarde. Su ejecución siempre se resiente ya que no controlan sus pies.

Fukyukata 1 fue el primer kata que aprendí en el Shoreikan. En algunos aspectos es el kata más difícil que he aprendido. Después vinieron Fukyukata 2 y Gekisai dai ichi, dai ni y dai san.

Junto con el kata estaba el bunkai kumite de cada kata, y el yakusoku kumite. El yakusoku kumite se trabajaba mucho en el Shoreikan; este cubría la mayor parte de los ataques que una persona puede esperar en un altercado. Contenía defensas contra puños, piernas, agarres, etc. Yakusoku kumite 2,5, 7 y 8 fueron mis favoritos. Todavía recuerdo kumite 2 en su totalidad y muchas técnicas de los otros.

Glen Grabow haciendo Seipai en el Shoreikan en 1963

Creo que mi examen de sankyu (3ºkyu) fue el más difícil. Tenía un gran problema con ippon dachi(posición sobre una sola pierna) en Saifa. Masa luego me recordó: “ve despacio hacia ippon dachi”. El examen de sankyu me es memorable también porque supe que “estaba allí”. En ese tiempo, Saifa era un kata requerido para todos los exámenes de sankyu, nikkyu e ikkyu. Podría decirse que Saifa es el koryu kata más difícil; su importancia y la dificultad de hacerla correctamente no debe ser desdeñada.

El kata Sanchin (tres batallas) era otro plato fuerte del Shoreikan. Después de que un estudiante llevase tres meses entrenando comenzaba con Sanchin. Masa contaba mientras hacíamos el kata; Azuma sensei nos comprobaba golpeándonos en los grupos musculares grandes en el punto máximo de la exhalación. Ni los huesos ni las articulaciones se golpeaban, sólo los músculos. Aunque era algo doloroso – y a Azuma sensei le gustaba especialmente comprobar mi desarrollo muscular y respiratorio – no recuerdo ningún daño serio, sólo moratones de muchos colores. Una noche, todos los del dojo se reían entre dientes de los moratones del tamaño de una moneda de 25 céntimos de color azul oscuro que los puños de Azuma sensei habían dejado en mis escápulas. ¡Me daban lo que había pagado! Azuma sensei era el instructor asistente de Masa en el Shoreikan; Nakasone sensei también le asistía.

KARATE Y JUDO

Había comenzado a estudiar Judo en mayo de 1960 mientras estaba en Okinawa. Mi profesor de Judo era Matsumoto Takeshi sensei. Su Shodokan Judo Dojo estaba situado en Goya, a unos cuatro bloques del Shoreikan, Continué entrenando Judo martes, jueves y sábados. Era nikyo de Judo cuando comencé con el Karate.

Encontré que el Judo me ayudaba en el Karate, especialmente con las técnicas de caídas; era capaz de hacer caídas hacia delante y detrás. Me di cuenta de que a muchos americanos les costaba hacer caídas. En relación con otros estilos de karate, Goju ryu tiene unas cuantas técnicas de proyección y derribo, y una persona no puede ser buena si no ha desarrollado técnicas de caída. Por otro lado, el entreno de Karate complementaba el de Judo. Mis brazos se hicieron más fuertes y me era más fácil desequilibrar a un oponente y así proyectarlo.

Me gustaría hacer una refñexión un momento. Durante los últimos años he leído a menudo a artistas marciales que dicen ser expertos en varias artes: karate, judo, aikido, gongfu, etc. Quizá su definición de experto es un poco diferente de la mía; o quizá sus días son más largos que los míos. Nunca he sido capaz de sobresalir en más de dos artes marciales al mismo tiempo; ni conozco a nadie que sea capaz.

Masa haciendo Shisochin en una demostración de karate en Futenma, Okinawa, verano de 1962

Eiichi Miyazato sensei, 9ºdan de la OKF es bastante experto en Goju ryu y Judo, y tiene altos grados en ambas disciplinas. Además de en Karate, Masa era bastante experto en bojutsu y tonfajutsu. Hace años, me di cuenta de que el karate y Kobujutsu okinawense (artes marciales antiguas de Okinawa) me llevaron todo el tiempo y energía que tenía en mi búsqueda diaria. Esto es algo a recordar cada vez que algún autoproclamado experto sisee a tu lado y tímidamente te diga que es experto en varias artes marciales. Mejor pregúntale por su definición de experto.

ENTRENAMIENTO DE KARATE COMO ALGO SOCIAL

En aquellos días lejanos el Shoreikan habría sido el paraíso de un psiquiatra. Siempre he intentado ser observador; y ví situaciones graciosas, educativas y a veces embarazosas. A muchos de los estudiantes americanos no les gustaba que les dijeran lo que tenían que hacer, especialmente otros americanos. Sospecho que esto era una reacción a los duros trabajos y la propia naturaleza del karate. Estaban descubriendo que no eran físicamente tan buenos como pensaban. La posición básica, Sanchin, kotekitae y la creciente dificultad del kata y kumite se “confabulaban” contra ellos. El hecho es que, que la mayoría nunca hubiese hecho nada parecido al Karate previamente se sumaba a la confusión. Al final, la suma total del karate era simplemente insoportable; simplemente no podían con ello. Algunos estudiantes americanos iban a clase con aliento a alcohol; se les pedía amablemente pero con firmeza que se fuesen. En otoño de 1962 un americano con un ojo amoratado comenzó a estudiar karate en el Shoreikan. Era obvio por qué estaba allí. Iba a aprender karate y después a por el que le había amoratado el ojo. Duró un mes. La dificultad del karate le debió decir que su revancha se retrasaría unos años. Muchos americanos intentaron hacer del Shoreikan un club social. Uno de los más grandes problemas para Masa era hacer que los estudiantes entrenasen y no hablaran. A menudo lo vi acercarse a un grupo de americanos e indicarles con gestos que no hablaran y que entrenaran. Después de que la clase hubiese empezado, Masa tenía un método único de controlar a los estudiantes ruidosos, vagos o discutidores: ¡les golpeaba! Fui testigo muchas veces de cómo americanos y okinawenses recibían el imparable puño de Masa. Por cierto, este puño es un método de disciplina de honor en un dojo de karate tradicional. No hay maldad en ello; es efectivo. ¡Un buen puño central en el momento adecuado no tiene discusión!

Muchos americanos son pobres embajadores. Una noche en otoño de 1962 el Shoreikan estaba especialmente lleno. Entrenábamos mae geri cuando alguien me dio en el hombro. Era Masa. Me señaló la entrada del dojo. Un marine de uniforme se había quitado los zapatos, se había unido a la clase y practicaba mae geri con nosotros. Masa dijo en japonés: “sácalo del dojo, podría resbalar, caerse y hacerse daño.” Después de que educada pero firmemente transmitiera la petición de Masa, el soldado dejó el dojo. Era educado, solo que no se paró a pensar cómo se veía.

Una situación más embarazosa ocurrió en diciembre de 1962. Fue después de clase y varios de nosotros hacíamos sentadillas. Evidentemente mientras las hacíamos, un soldado en ropa civil entró por la puerta de atrás y estaba haciendo el pino. Kiyuna sensei lo vio y me señaló al soldado. Mientras hacía el pino le toqué el pie(al menos se quitó los zapatos) y le dije “no puedes estar aquí haciendo esto”. Él dijo “ok” y se marchó del dojo.

También observé algunos intercambios entre okinawenses. Una tarde, varias mujeres okinawenses jóvenes miraban el entrenamiento desde la calle; las ventanas estaban abiertas. Aparentemente encontraban el entrenamiento bastante divertido ya que no paraban de reirse sonoramente. Masa fue a la ventana, las miró y dijo “bakamono” (tonterías). Ante el reproche, sus risas cesaron y se marcharon.

Había muchos chicos okinawenses entrenando en el Shoreikan por las tardes. Dos de ellos no iban a casa directamente después de las clases. Una noche, Masa les reprendió por esto. ¡Kiyosuke! (atención), Masa gritó. ¡Okasan shimpai! (vuestras madres están preocupadas). Puesto que esto no se repitió, Masa consiguió su objetivo.

Lo más educativo de estos intercambios sociales incluyeron a un okinawense cinto marrón llamado Miyahira Kanzo, a Higa Yoshinori (sandan) y varios hombres ebrios. De nuevo fue después de una clase y varios de nosotros estábamos trabajando en varias técnicas. Kanzo estaba cerca de una ventana abierta. Algunos hombres más mayores, felizmente borrachos nos estaban mirando desde la ventana por fuera y, aparentemente, estaban comentando lo que hacíamos. Kanzo objetó con firmeza sus comentarios y a esto siguió un fuerte intercambio de palabras. Higa Yoshinori rápidamente intervino. Probó que era experto en diplomacia tanto como lo era en Karate. Habló de un modo educado y amigable a los okinawenses. Las palabras en voz alta cesaron inmediatamente; todo el mundo sonreía de nuevo. ¡Una maravillosa lección de diplomacia que deberíamos imitar todos!

UNA MUERTE EN LA FAMILIA

James Gabriels era un sankyu en Goju ryu cuando yo comencé a entrenar en el Shoreikan en junio del 61. Nos caía bien tanto a los americanos como a los okinawenses. Era educado, cuidadoso y bastante diestro en Karate. Estaba casado con una okinawense. Jim estaba en las Fuerzas Especiales del Ejército de USA. En 1962 Jim fue enviado a Vietnam. Pocas semanas después recibimos la noticia de su muerte por heridas de bala. La tarde siguiente, Masa, Azuma Seizon, algunos americanos y yo visitamos a la viuda y demás familia de Jim. Masa habló con la señora Gabriels y elevamos una oración en el altar familiar. Esta fue la precursora de las muchas sombrías cosas que vendrían de Vietnam.

La siguiente noche, pocos estudiantes fueron a clase. Yo era el único americano. No obstante, la mayoría de los cintos negros antiguos estaban. Eran educados, como siempre, pero parecía haber un aire de enfado retenido.

Sobre las ocho y media, mientras trabajaba en el saco, Masa los alineó en el frontal del dojo. Había algo inusual en el aire. Suspendí mi entrenamiento con el saco. Masa les hizo ejecutar Seisan, Seipai, Shisochin, Kururunfa y Sanseiru. El efecto fue cautivador. Seisan tiene una parte en la que se ejecuta age tsuki con kiai y después un fumikomi. Esta técnica, hecha a la vez por cinco karateka de ese calibre casi echa abajo el edificio. Se escuchó como un trueno, ensordecedor. Un estudiante americano del Shoreikan me dijo más tarde que se escuchó a dos bloques de distancia. Todos los kata eran nítidos y dinámicos. No había presenciado nunca, ni hasta ahora lo he hecho, una ejecución así. Me mostró lo que debía ser un kata. Parecía que esos karateka estaban expulsando su rabia e impotencia causada por la muerte sin sentido de Jim Gabriels –un sentimiento que algunos de nosotros experimentaríamos varias veces en los siguientes años.

Glen Grabow ejecutando Seisan Kata en 1963 en el Shoreikan dojo

LAS FAVORITAS DE MASA

Masa estaba en su punto álgido en el Shoreikan. Su kata favorita era Sanseiru; entonces se hacía con un tobi geri muy difícil. Parecía sobresalir en todos los aspectos del Karate. Dos de sus técnicas favoritas eran la patada en salto y el ushiro geri. Masa trajo un nuevo significado al tobi geri. Podía hacerla desde posición parada al frente, girar 180 grados y patear hacia atrás; y, después de hacer nami ashi (pie en ola), saltar y hacer el tobi geri. Esas técnicas de pierna me encantaban. De todos modos, Masa me devolvió a la tierra diciéndome “el puño central es la técnica más importante de Karate”.

Hablando de ushiro geri, recuerdo los efectos de una durante una clase en el Shoreikan. Un americano (le llamaré Gary) era hábil en Karate. Era algo entusiasta quizá. Le gustaba el combate libre, que acababa normalmente con alguien por el suelo del dojo maltratado por él. Una tarde cometió el error de engarzarse con un joven policía llamado Miyagi, que había sacado el shodan hacía poco. Miyagi era bastante bueno. Durante el combate, Miyagi dio la espalda a Gary. Gary embistió contra un ushiro geri devastador. Al principio pareció que Gary tenía convulsiones. Le había golpeado en el plexo solar. Masa rápidamente lo sujetó para prevenir que él mismo se dañara. Esta era otra lección de Karate – y humildad. El interés de Gary en el combate libre disminuyó considerablemente. Son incidentes como este por los que a los viejos maestros de karate tradicionales no les gustaba el combate libre: alguien puede ser dañado o resultar muerto.

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