Sensei Bakkies Laubscher -entrevista-

Publicado: 9 septiembre, 2010 en Noticias y actualidad

Os dejamos con una interesantísima entrevista a Sensei Laubscher,  traída de la web de nuestros compañeros de IOGKF Perú.

El enlace original a la entrevista está AQUÍ

Hemos traducido la entrevista realizada por Sensei David Lambert a Sensei Bakkies Laubscher a propósito de su participación en un Gasshuku realizado en Australia. Sensei Bakkies Laubscher es jefe instructor de la IOGKF Sudáfrica desde 1985. Fue por 22 años oficial profesional de las fuerzas de defensa sudafricanas. Es uno de los miembros más antiguos de la IOGKF y 8vo Dan. Practica Karate desde 1963 y Goju Ryu desde 1966.

Entrevista conducida por: David Lambert – Editor Internacional de la IOGKF

Tuve la suerte de tener en mi casa recientemente al Asesor Técnico de la IOGKF, Sensei Bakkies Laubscher, luego de un evento nacional de tres días que dirigió en Goulburn, NSW donde yo vivo. Durante su estadía, Sensei Bakkies tuvo la gentileza de sentarse conmigo para que le hiciese la entrevista exclusiva que debajo se muestra. Sensei Bakkies menciona todo, desde los principios del Budo hasta sus métodos personales de entrenamiento…

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Fotografías por: Tom Sebo tomadas en el Dojo IOGKF Lambert en Goulburn, New South Wales.

Traducción: Noelia Carreras
Sin propósitos comerciales
Fuente: http://www.iogkf.com/newsletter

SENSEI BAKKIES LAUBSCHER IOGKF 8vo Dan

Cuéntenos, ¿Cómo fue para usted crecer en Sudáfrica y cómo se inicio en las artes marciales?

Crecer en Sudáfrica, bueno solo teníamos televisión de prueba en 1974, en realidad tuvimos verdadera televisión de 1975-76. Así nos entreteníamos. Considerando el clima de Sudáfrica, de niños jugábamos mucho afuera, haciendo las cosas típicas como trepar arboles y lanzarnos piedras con hondas, jugar Rugby, o jugar en las calles. Era muy físico y, obviamente, ello te lleva también a pelear.

Crecí en un pueblo muy pequeño en el centro del país. Era un niño un poco malcriado, así que mi madre me envió a la escuela a la edad de cinco años, en vez de siete. Así que siempre fui el más joven de la clase, por ello siempre era maltratado por otros. Cuando asistía a la escuela secundaria, nos mudamos a la Provincia del Cabo, de donde mi padre era originalmente. Mi madre tenía una residencia para estudiantes universitarios; yo aún estaba en la secundaria. Así que cuando tenía aproximadamente 13 años, todas las noches a las nueve en punto ellos tomaban té y mi madre preparaba unos panecillos caseros o algo para ellos. Luego, sacaban guantes de box. Algunos de ellos eras pequeños y frágiles así que me molestaban, teniendo más o menos 13 años, tenía casi el mismo tamaño que ellos y me golpeaban con mucha fuerza. Eventualmente, luego de un año o dos, pude defenderme contra ellos en el boxeo, luego escuché a alguien que decía que llegaría a la universidad una nueva y letal arte marcial llamada Karate. Todos iban a inscribirse, y yo pensé que nuevamente iba a ser un novato al final de la escalera. Si logran obtener estas nuevas habilidades volverán a golpearme fuertemente.

Así es que los acompañé y mentí sobre mi edad, dije que estaba en la Universidad. Era relativamente alto, pero delgado, pero así fue como empezó. No sabíamos sobre estilos ni nada, sólo sabíamos del Karate. En ese momento sólo existía básicamente un estilo y ese era el Kyokushinkai, o una versión muy dura de éste y un poco de Shotokan había comenzado en el norte, pero muy, muy poco. Había un poco de Shito Ryu, donde algunos cinturones azules y marrones se iban por algunos meses y regresaban como Yon Dan y eso era todo.

En los años setenta usted viajó y entrenó en el Dojo de Yoyogi con Sensei Higaonna. ¿Cuáles son sus memorias más vívidas de aquellos tiempos y como compararía el entrenamiento de ese entonces con los estándares actuales?

Si, fue en 1973. Fui en un barco carguero y fue un viaje de 25 días por mar y hubo una tormenta en el mar del sur de China. En el Dojo de Yoyogi, en esos días había básicamente tres clases diarias. Las clases duraban dos horas. Había una en la mañana, una en la tarde y una en la noche y la última clase terminaba más o menos a las ocho. Luego de ello, había mayormente un entrenamiento libre. Muchos de los estudiantes antiguos y cinturones negros trabajaban durante el día, así que algunos comenzaban su entrenamiento en la última clase y se quedaban luego. Sólo era para cinturones negros y estudiantes antiguos y Sensei enseñaba individualmente. Luego Sensei salía para su cena y dejaba a algunos de los estudiantes antiguos con los nuevos, etc.

El entrenamiento en sí era toneladas de técnicas básicas y no creo que muchas personas se animen a pagar por algo así hoy en día. No hemos convertido en una cultura ociosa e instantánea, pero en aquél entonces esa era la única forma. Creo que por ellos, hoy soy etiquetado donde quiera que voy como “Bakkies: el aburrido de las técnicas básicas”, pero desafortunadamente, como expliqué en el Gasshuku ayer en Goulburn, un nadador nada y un corredor corre y un karateka debe hacer Karate. Debes desarrollar tus habilidades básicas: patadas, puños, movimiento.

Su estilo de enseñar las técnicas básicas es bastante dinámico comparado con muchos otros instructores de Karate alrededor del mundo. ¿Cuál es la razón de enseñar de esa forma y es algo que se le enseñó o que desarrolló a través el tiempo?

Creo que respondí eso en la pregunta anterior. Esa era la forma como Sensei Higaonna entrenaba y como yo entrenaba en aquellos días y esa es la razón por la que sus técnicas básicas son aún increíbles, porque tuvo ese inmenso entrenamiento durante su juventud. Deben invertirse horas y horas en el entrenamiento de las técnicas básicas.

Observando y reflexionando sobre ello hoy, diría que de todos los conocimientos que hemos obtenido de la ciencia del deporte puedes, en realidad, hacer la misma cantidad de técnicas básicas y obtener mucho más de ello haciéndolo de forma correcta. Me explico, puedes pararte y lanzar puños por dos horas y no obtener o mejorar por ello. Pero puedes lanzar puños por media hora y poner mucha concentración en cada movimiento con enfoque, etc. y mejorarás, es tan simple como eso.

En el Karate Goju Ryu, mucho de nuestro entrenamiento tiene movimientos deslizantes. ¿Qué valor considera que tienen estos movimientos en una pelea real en la que se utiliza calzado?

¡Absolutamente el mismo! Los estudiantes de Chojun Miyagi entrenaban en el jardín, así que creo que debemos tener cuidado en no fijarnos solamente en una técnica como el suri ahí o algo como los movimientos deslizantes del kata Sesan. Mucha gente se olvida de las otras técnicas del kata y piensan que se tiene un buen kata Sesan porque puede realizar un deslice largo. No podrían deslizarse en el jardín y tú no puedes deslizarte en el pavimento.

Es una forma de explicar a tu cuerpo que se ha llegado un cierto nivel. Con el suri así, tus piernas tienen que ser lo suficientemente fuertes para soportar la presión sin doblarse, etc. pero desde un punto de vista práctico para la defensa personal es sólo una herramienta de entrenamiento. No tiene aplicación práctica.

¿Cuál es su opinión acerca del Karate deportivo en general y como difiere del Karate clásico?

Yo estoy en contra del Karate deportivo. Cuando hablamos de los torneos de ippon kumite o de la gente de la WUKO (Unión Mundial de Organizaciones de Karate-do), creo que existe demasiada controversia, la marcación de los puntos es demasiado controversial. Se involucra demasiada política. Si tienes dos árbitros de tu dojo o país, tus chances de ganar son el doble que las del otro competidor, así que desafortunadamente el mejor no siempre gana, de hecho raramente gana en una competición.

El campeonato debe utilizarse para los jóvenes y los niños. Ellos no pueden ver los objetivos a largo plazo, así que se necesita darles objetivos a corto plazo. Tiene que ser controlado de forma extremadamente cuidadosa y tiene que ser estricto, de esa forma lo hacemos en Sudáfrica con el sistema de torneos que tenemos allá, que verás en Octubre. Lo venimos haciendo por 20 años. Logramos resultados muy positivos de ello, porque lo mantenemos controlado. No tenemos lesiones, no tenemos contacto, pero aún así es duro y fuerte y ese es nuestro objetivo.

Con cualquier actividad de este tipo, se tiene que determinar el resultado de forma previa. ¿Qué se quiere obtener del campeonato? Luego tienes que preparar el sistema para lograr ese objetivo. En Sudáfrica decidimos que queríamos una forma de competencia justa que cree o aumente una atmósfera positiva en la organización. Así que nos planteamos la forma de lograrlo. Necesitas instructores y árbitros muy bien entrenados, que deben ser absolutamente imparciales, etc. Puede ser parte de tu propio crecimiento también. Trabaja en dos vías. Es bueno para el crecimiento del alumno y del instructor, soy imparcial o no lo soy.

Siempre iniciamos cada campeonato conmigo diciéndoles a los árbitros que el mejor debe ganar. No tu mejor competidor o el de tu dojo, sino el mejor en todo aspecto debe ganar.

Pero pienso, para terminar el tema del Karate deportivo, que es la mayor amenaza para el Karate, porque muchas de las habilidades clásicas y el arte real, y hablamos antes del movimiento, todo el movimiento que se necesita en un ambiente conflictivo no está siendo tomado en cuenta. Si le quitas el Budo y el aspecto de arte marcial, así como el dojo kun y nuestro código de conducta, sólo tienes otra actividad pugilística como el boxeo, la pelea con palos o lo que sea.

Parece haber una cantidad creciente de oyo bunkai (variaciones a las aplicaciones de los kata) siendo creadas alrededor del mundo. ¿Cree que dedicar demasiado tiempo al oyo bunkai puede ser contraproducente para un karateka?

Absolutamente, absolutamente. Tienes que lanzar puños y patear para preparar tu cuerpo. Al momento que paras y empiezas a hacer estos elaborados y triviales oyo bunkai, es una excusa para no hacer técnicas básicas. Por ello soy muy crítico de eso.

Si tomas el Kakie, por ejemplo, cuando hice Kakie en este Gasshuku con el grupo avanzado, lo llamé Kakie de Poder. No serán aquellas pequeñas cosas elaboradas la que harán que no seas asesinado en las calles. Cuando yo empecé a entrenar, supongo que por los primeros 20 años del Goju Ryu, sabíamos muy poco del oyo bunkai, pero podíamos manejarnos porque nos concentrábamos en patear y golpear fuertemente y en movernos. Esto desarrolla una estrategia de pelea buena, etc.

Están aquellos que dicen que el valor de ejercicios como el kata de dos personas o el San Dan Gi son una pérdida de tiempo si deseas convertirte en un buen peleador. ¿Cree que esto es cierto?

No, creo que es absolutamente lo opuesto. Creo que los malos peleadores se identifican con ese tipo de comentarios. Son torpes y carecen de control. Cuando observas personas que son hábiles en su suri ashi, san dan gi, si habilidad para moverse, su sanbon ippon kumite, ju ippon kumite. Cuando vez a alguien que se ha ejercitado mucho en eso, cuando llega la pelea libre, verás una persona que se mueve rápidamente, que tiene técnicas muy controladas, quien no hace contacto innecesario y quien puede llegar al máximo si lo desea. Una vez más es el regreso a las técnicas básicas. Cualquier buen golfista practicará su golpe 90% de su carrera, no participan en un campeonato todos los días para volverse buenos.

Cuando fui a Okinawa por primera vez, cuando tocaba pelear, lo que ahora llamamos iri kumi o randori, sólo pelea libre en el dojo, no existía. Sólo hacían san dan gi, con aplicaciones y ataques tipo ippon kumite y sanbon kumite y eran hábiles.

Otro punto respecto a la pelea libre. En el dojo se hace de forma suave y fluida y sabes que los otros chicos en realidad no te atacarán, por ello se tiende a desarrollar malos hábitos que te harán fracasar fuera. Por ello, si volvemos 35 o 40 años atrás, los karatekas tenían una considerable reputación en las calles, hoy tienen la reputación de ser materia de burla en las calles. Eso se debe a las peleas suaves en el dojo por las que se dejan de lado técnicas clave del Karate y fundamentales, como el kime, muchimi, enfoque, velocidad, balance, etc.

¿Qué considera más importante, buen Karate o buen carácter?

No puedes tener buen Karate sin un buen carácter. No importa cómo se vea, las fallas saldrán a la luz. Siempre he tenido el dicho dame un chico con un buen carácter y un mal Karate y siempre podré arreglar su Karate. Pero no puedo arreglar su carácter. Puedes ser el mejor karateka del mundo, pero si tienes un mal carácter, terminarás como una persona muy solitaria.

¿Qué opina de los instructores que les dan a sus estudiantes lo que quieren en vez de enseñar lo que un karateka de Goju Ryu tradicional necesita?

Va en contra de todo lo que creo y he escrito sobre ello en un par de artículos en el pasado. Tienes que tener cuidado de no seguir el mercado, desafortunadamente estamos en un mercado competitivo, hay muchas artes marciales disponibles, reivindicando el camino corto, señalando que tienen más beneficios, que son mas estilizados, etc. Si te fijas en el mercadeo, la mejor comida del mundo no ha sido publicitada, a diferencia de la comida chatarra, por ello la gente va hacia la comida chatarra. Tienes que cuidarte del “karate comida chatarra”. El Goju Ryu tradicional es duro, es intenso, no es una carga instantánea y fácil. Es la forma cómo se lo expones a tus estudiantes, esa es la parte más importante. Puedes hacer las técnicas básicas fuertes, como explique previamente, pero siempre que ellos entiendan porque las haces. No puedes hacerlo todos los días porque a la gente no le gusta estar con los músculos adoloridos y moretones todos los días. Así que tienes que variarlo de una forma sutil, para llegar a tu objetivo final.

Si un estudiante entra mi dojo, siento que me dice “ayúdame a ayudarme a mí mismo”, luego tengo que darme cuenta de lo que necesito para enseñarse a ese chico a ayudarse a sí mismo en la calle y no para entretenerlo para obtener ganancias. Esa es una situación difícil para muchos karatekas profesionales. Por eso es que toda mi vida tuve otra vocación. Empecé como karateka profesional a una edad muy joven y pensé “No, no quiero ser dependiente de un ingreso en el que las personas simplemente se van si el entrenamiento se vuelve un poco difícil”. Sabía que si tenía un trabajo a tiempo completo podría enseñar el Karate en el que creía.

En un día típico en Sudáfrica, ¿Cuánto tiempo entrena y qué es en lo que más se concentra?

Por lo menos tres mañanas a la semana trabajo en el gimnasio. Me toma exactamente una hora y media incluyendo la ducha. Cualquiera que se demore más de una hora en el gimnasio está perdiendo su tiempo o haciendo amistades. Con el trabajo de gimnasio, hago ejercicio para las articulaciones relacionados al Karate. Así que no esto simplemente ejercitando mis bíceps, me gustan las máquinas de poleas, ese tipo de cosas. Trabajo con las mancuernas individuales para estabilizar el cuerpo. Lo hago para estimular los movimientos del Karate, los golpes y puños. También, por lo menos tres mañanas a la semana, hago un entrenamiento cardiovascular de 40 a 45 minutos. Me gusta caminar y también la escaladora, etc. La bicicleta es buena pero es mala para mi espalda.

De vuelta en el dojo por las tardes, es por lo menos una hora y media o dos horas con o sin una clase, trabajando en mis habilidades del Karate. Trabajo mucho las piernas y los pies. Mientras envejeces, y ya estoy en esa fase, tus patadas, etc. se vuelven un poco dudosas, pero aún así debes poder moverte. Cuando era joven me di cuenta que necesitaba trabajar más en mis brazos porque iban a durar más, ojalá. Pero mis piernas aún tienen que cargar conmigo, así que no tanto para patear, pero trabajo en mis piernas con trabajo básico para que lleven mi cuerpo.

En su entrenamiento personal de kata, ¿Dedica mucho tiempo en separar los movimientos en forma individual o practica la secuencia completa?

Separándolo. Haciéndolo separado unos días y la secuencia completa otros sería todo en entrenamiento. Algunos días dos o tres repeticiones, algunas veces 20 del mismo kata. Vas con tu cuerpo, a veces si me siento con energía y fuerte, trato de hacer 10 o 20 repeticiones del mismo kata. O puedo decir, por ejemplo, voy a hacer todos los katas de Seiyunchin a Sepai, tres veces cada uno. Incluso cada una de las tres repeticiones puede ser distinta. Puedo hacer uno lento y fuerte y enfocarme en todo. Luego puedo hacer una combinación de lento y fuerte y el tercero será muy rápido. Pero aún así trato de generar el mayor poder en cada técnica.

Muchos karatekas se concentran mucho en Iri Kumi como su entrenamiento para desarrollarse como peleador y no dedican mucho tiempo en Kihon, Kakie, Yakusoku Kumite, etc. ¿Es el Iri Kumi un sustituto para este tipo de ejercicio?

No. En mi dojo, solo hacemos dos noches al mes de entrenamiento de Iri Kumi. El resto es Junbi Undo, Kihon y Hojo Undo y al pelear nos concentramos mucho en movimientos de costado y en ángulos, el básico, fluir libremente, es lo mismo.

De todos estos años que ha entrenado bajo Sensei Higaonna, ¿Cuáles son los momentos más importantes que resaltan como inspiradores para usted dentro y fuera del piso?

La primera demostración que vi hacer a Sensei en vivo fue en 1975 en Long Beach en el segundo campeonato mundial de la WUKO, yo estaba en el equipo de Sudáfrica. Él y Sensei Teruo Chinen hicieron una demostración, que tengo en video, y fue muy inspirador y eso fue incluso luego de haber estado en Japón.

En Japón, supongo que a veces cuando ibas un Domingo por la mañana y no había entrenamiento, si iba solo al dojo por una hora o algo así, Sensei Higaonna estaba allí por una hora, u hora y media haciendo la misma técnica. Una o dos horas haciendo la misma técnica del kata sin parar. Eso para mí fue la inspiración, y se convirtió en lo que mencioné previamente acerca de separar las técnicas del kata. Una vez vi a Sensei y mi esposa también lo hizo, en realidad estaba embarazada en ese momento, hacer por dos horas y media la misma técnica de Suparimpei; la Soto Geri y el giro y bloqueo, una y otra vez por dos horas sin parar.

Tiene una agenda de viajes y de Karate muy ocupada. ¿Cómo balancea su vida familiar y el Karate?

Eso es muy difícil. Por suerte, cuando mi familia y mis hijos eran más jóvenes, tengo tres hijos, no viajaba tanto. Tenía seguridad laboral y trabajo. Estaba en el Ejército así que en realidad no viajaba mucho. Tengo una esposa que me apoya mucho y también los es mi familia pero creo que también fue por su bien el tener un padre feliz que hace Karate.

De lo que sabe por su vasta experiencia, ¿Qué consejo le ofrecería a la siguiente generación de jefes instructores de la IOGKF para preservar el Okinawa Goju Ryu tradicional?

Creo que lo más importante es que mantengan el vínculo familiar entre ellos. Debe ser amigos y aceptar los errores y debilidades de cada uno. Deben retroalimentarse. Un hombre no puede saberlo todo; debemos retroalimentarnos con todos. Me refiero a que tengo suerte de tener un marco de tres diferentes estilos grandes, que puedo compartir con otros miembros antiguos del Goju Ryu de los que he aprendido, incluso en este Gasshuku aprendí cosas de estudiantes nuevos. Hicieron algo y me di cuenta que nunca había pensado en ello. Así que siempre debes estar abierto y debes tener mucho cuidado al formar el grupo. Esa es la debacle de cada organización. Cuando la gente se uno en pequeños grupitos, es un problema, porque la gente fuera de los grupitos forma sus pequeñas organizaciones. Por eso notarás estilos grandes como el Shotokan y el Kyokushinkai, que eran grandes en los sesentas, se han fragmentado en cientos de estilos. Eso es algo que también puede aplicarse al Okinawa Goju Ryu, hay tantos estilos diferentes de Okinawa Goju Ryu alrededor del mundo hoy, que son sólo fragmentos.

Finalmente, ¿Cómo se mantiene motivado luego de todos estos años?

Creo que viajar y enseñar tiene mucho que ver. Si eres un profesor no puedes simplemente hablar, tienes que hacerlo. Sensei Higaonna, en un Gasshuku Europeo, dijo a sus instructores principales, no sé si todos lo escucharon, “No sirve decirle a sus estudiantes como moverse, tienen que mostrarles cómo hacerlo”. En lo que respecta mi mismo, nunca hice Karate para enseñar, hago Karate por practicar Karate. Lo primero siempre tiene que ser alguien que practica Karate y lo segundo alguien que lo enseña. Pero no puedes enseñar si no lo practicas por ti mismo. Creo que por eso muchos estilos han caído. Al momento que dejas de entrenar, estancas tu mente y empiezas a enseñar cosas estancadas y los estudiantes se darán cuenta. Cuando puedan ver lo útil y motivado y que estas disfrutando y demostrando lo que dices, ellos tratarán de hacer lo mismo.

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