Añadiendo el veneno

Publicado: 13 septiembre, 2010 en Técnica

por Garry Lever

Los diferentes movimientos que encontramos en los kata no sirven de nada a menos que la mentalidad apropiada acompañe al movimiento. Conocer la aplicación de un movimiento es una cosa, pero únicamente esto no lo hace práctico y vivo. La aplicación sólo será válida cuando se añada al movimiento físico la sensación y la mentalidad correcta.

Desde los comienzos de las artes marciales, el hombre ha tratado de aprender de la naturaleza observando el modo en que los animales pelean y se defienden del peligro. Esto es bastante evidente cuando observamos varios sistemas chinos que imitan animales de una manera bastante obvia. Lo que no es tan obvio es que esto mismo ocurre en las disciplinas marciales de Okinawa, pero de un modo más sutil.

En los kata de Goju ryu están representados e imitados para usar sus fuerzas naturales animales tales como la grulla, el tigre, la serpiente, el perro, el leopardo, el mono, la tortuga, la mantis e incluso el dragón.

Lo que yo intentaba hacer comprender en los vídeos sobre Tensho kata que subí es la necesidad del entrenamiento con impacto físico para aprender la sensación correcta que se requiere en la formación de las manos. Además de este entrenamiento físico, la mentalidad debe coincidir. La visualización y la intención juegan un gran papel, y esto es de lo que trata toda esta charla de los animales. Si tomamos por ejemplo el kamae final de los kata Sanseru y Suparinpei, el enroscamiento de los brazos y la espiral del cuerpo son representativos de la serpiente. Las puntas de los dedos representan los colmillos de la serpiente, añadiendo veneno a la técnica. Las puntas de los dedos deben entrenarse con el uso del takebata (haz de bambú) y del ishi bako para acondicionarlos al impacto y obtener además la correcta sensación física. La intención se añade con la ayuda de la visualización, imaginando los venenosos colmillos de la víbora (o la habu, si realmente quieres una conexión con Okinawa). Se estiran los dedos y la intención de estos está en atravesar al oponente con los colmillos (dedos). Todo esto mientras arrastras al oponente para romper su postura al tiempo que perforas violentamente áreas vulnerables de su cuerpo con los dedos acondicionados.

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