Atama wo sageru

Publicado: 11 enero, 2011 en Filosofía

 por Charles Goodin

Este es mi primer post de 2011 y creo que este es un buen tema para el año.

El otro día fui a comer con mis senior de Karate y amigos, sensei James Miyaji, sensei Walter Nishioka y sensei Pat Nakata. Nosotros (entre otros) vamos a comer a menudo juntos y este es uno de los secretos de cómo aprendo Karate – charlando con mis seniors mientras comemos.

Ese día el tema giró en torno a cómo debería ser un instructor de Karate, y uno de los seniors dijo: “Atama Wo Sageru” que se traduce como “inclinar (o bajar) la cabeza”. Este dicho se acompaña con el ejemplo del arroz: cuando el arroz es ya maduro se inclina (ya que los granos se vuelven pesados). Del mismo modo, cuando un instructor de Karate madura, se inclinará también. El peso de su habilidad y experiencia le harán más cortés y respetuoso.

Los tres instructores estabana de acuerdo con la importancia de este dicho ““Atama Wo Sageru” . Actuar de tal manera es muestra de un instructor de Karate maduro – actuar de manera arrogante es justo lo contrario.

Para aquellos que vivimos en occidente parece que los japoneses se inclinan todo el rato, y hasta cierto punto es verdad. Inclinarse es una parte importante de la cortesía de Japón. Pero obviamente hay una gran diferencia entre inclinarse simplemente y mostrar respeto. De hecho es posible para una persona inclinarse de una manera arrogante.

“Atama Wo Sageru” no significa simplemente que un estudiante o instructor de Karate deba inclinarse. Cualquiera puede hacerlo, una inclinación no significa nada.

Lo importante del dicho no es que uno se incline para mostrar respeto de un modo formal. En su lugar, uno se inclina como resultado del peso de su entrenamiento, sus logros y experiencia vital. Dicho de otro modo, cuanto más consigas más humilde debes ser.

Existe un dicho en Japón. Si te da el sol en la cara y no pones ninguna sombra eres arrogante (miras adelante). Pero cuando hay sombra en tu cara muestra que eres humilde (miras hacia abajo).

No me malinterpretes. No digo que la gente deba ser sumisa o deba ir por ahí con la cabeza gacha. Sólo digo que la humildad sincera es la marca de un consumado karateka.

Con los años he tenido muchas ocasiones para comer con muchos instructores de Karate. No puedo ni contarlas…muchas. Nunca he escuchado a ningún instructor charlar sobre sus grados, títulos u honores. Si alguno de ellos había sido honrado con algo recientemente nunca sacaba el tema y respondía a los comentarios con bastante vergüenza.

Los seniors no hablan sobre ellos mismos y sus logros; en su lugar se concentran en cómo pueden mejorar y hacer crecer a sus estudiantes.

Algo que he observado en el Karate es esto: algunos que saben muy poco actúan como si supieran mucho, pero muchas personas que saben mucho actúan como si supiesen muy poco. Debo clarificar esta segunda parte de esta observación. Cuando alguien sabe mucho implica que aprecia no sólo lo que sabe sino también lo que no sabe.

Hice un examen en una escuela de leyes. Cuando salí algunos de los demás estudiantes charlaban sobre lo fácil que era el test. Yo estaba sorprendido. En la superficie el examen era fácil, pero las preguntas tenían varias capas, algunas de ellas bastante complejas. El examen de hecho no era fácil para nada.

El test de Karate es realmente muy complejo, con muchas capas o estratos. Un instructor avanzado de Karate estará al tanto de esto. Incluso aunque sepa mucho se dará cuenta de que aún hay mucho que aprender.

Aparte de la defensa personal está la cuestión del carácter. Mucho después de que un instructor de Karate sea capaz de defenderse continuará trabajando en su carácter – no tiene fin.

Por medio del entrenamiento de Karate no escalamos más alto, excavamos más profundo.

“Atama Wo Sageru” – “Inclina (o baja) tu cabeza”.

No sé quién dijo esto, pero hay un dicho que es “un hombre nunca es más alto que cuando se dobla para ayudar a un niño”. Gran verdad.

He pasado estas vacaciones con mi esposa, mi madre, mis hijos, nietos, etc. Como abuelo me identifico con “Atama Wo Sageru”. Esto no significa que no debamos estar de pie y sentir orgullo. Porque debemos. Pero el peso de nuestras experiencias y logros deberían también hacernos más humildes.

¡Te deseo un gran 2011!

Quiero agradecer a todos los lectores de este blog de todo el mundo que me han enviado palabras de aliento. Todos somos hermanos en el entrenamiento de Karate ¡Trabajemos todos duro y mejoremos en este año!

Respetuosamente

Charles C. Goodin

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