El dojo

Publicado: 25 enero, 2011 en Filosofía
Mientras llevábamos a cabo el reto de resistencia de la semana pasada, alguien comentó que nunca había prestado hasta entonces mucha atención a las varias fotografías y shodo (caligrafías) que cuelgan de las paredes. Cuando no tienes otra cosa en la que concentrarte durante un período de muchas repeticiones, supongo que estas cosas se hacen más interesantes.
Mencionaba en algún post anterior la necesidad de que todo en un dojo tenga un propósito. Esto es, que todo debería a ayudar en la enseñanza del estudiante en algo. Si una foto está por mera decoración, quizá mostrando un evento pasado, o una foto tuya en la que estás más delgado y en forma, quizá deberías quitarla y sustituirla por algo más beneficioso.
En mi dojo todas las fotografías son históricas y ayudan a contar el desarrollo del Goju ryu desde los días de Higashionna Kanryo sensei hasta la última etapa de la vida de Chojun sensei. He tenido cuidado también de escoger fotografías a las que pueda referirme respecto a ciertos aspectos técnicos que puedan llamar la atención a ls estudiantes como ayuda visual.
Los shodo son también importantes ya que ayudan a dar un equilibrio en la educación de un estudiante. Mucho de lo que ocurre en el dojo está relacionado con lo físico, por lo que es bueno para un estudiante ser capaz de ver estos shodo cuando por ejemplo limpian el dojo, dándoles la oportunidad de reflexionar sobre su significado y qué lugar podría tener en sus propias vidas. A esto se le llama bun bu ryo do.
No fuerzo a los estudiantes a que se aprendan los significados de los shodo, los nombres de las personas de las fotos o fechas concretas de la historia del Goju ryu, pero sería embarazoso si un visitante les preguntara alguna cosa de algo relacionado con el dojo y tuvieran que responder “no lo sé”. La responsabilidad de que no se decepcionará recae sobre ellos.
Barrett sensei tenía un shodo en su dojo en el que se leía “preguntar no es más que un momento de vergüenza”. En otras palabras, si no sabes algo ¡averigualo!
Si eres estudiante en un dojo que tiene algunas de las cosas que he comentado, tómate tu tiempo para asegurarte de que sabes qué es todo y por qué está ahí. Es tu dojo, ten el orgullo de saber todo sobre el mismo.
Hace unos años estaba en un famoso dojo en Okinawa que tenía bastantes shodo preciosos en casi todas las paredes, incluyendo un gran pergamino manuscrito por Miyagi sensei. No sé leer japonés por lo que pedí a uno de mis mayores que me tradujera el significado de dicho pergamino. Me dijo que no lo sabía. Pregunté lo mismo a cinco personas, y ni uno solo lo sabía tampoco. Qué vergüenza.
Lo mismo se aplica al equipo de un dojo. Si está ahí ¡úsalo! Si no hay tiempo durante la clase quizá tu sensei te permita llegar antes para que puedas golpear el makiwara antes del entrenamiento o usar alguna herramienta de hojo undo. Estoy seguro de que estará impresionado con tu entusiasmo. De nuevo, conoce y utiliza la historia del equipo y si no la sabes ¡averigualo!
Hay algo en un dojo “real” que es difícil de señalar. Cuando caminas por él, el aire parece que está vivo. Tal atmósfera se crea por miles de horas de sudor de la mucha gente que ha pisado ese suelo. El aire parece reberberar de los golpes del makiwara que quedaron confinados al pasado en el momento en que los golpes alcanzaron el objetivo. Un dojo vacío es un lugar muy especial en el que estar…
Soy muy afortunado porque durante mi vida casi siempre he entrenado en un “dojo tradicional”. Por supuesto también he entrenado en salones parroquiales, centros sociales y salas deportivas. No creo que se puedan comparar, y no trato de faltar al respeto a nadie cuando digo esto ya que sé que hay mucha gente haciendo todo lo que puede.
El dojo es una adición relativamente nueva en la historia del Karate, aunque en mi opiniñon es muy bienvenida.
Barrett sensei me preguntó hace unos meses si creo posible aprender Goju ryu sin un dojo.
Por resumir, mi respuesta fue que no.
“¡Pero antes entrenaban en jardines traseros en ropa interior!” te oigo decir. Sí, lo sé, pero mira la zona que rodea las fotos. Hay equipo de entrenamiento por todos lados. Para aprender realmente Goju ryu debes golpear cosas y debes levantar cosas. Hay una gran diferencia entre la conveniencia de tener todo a mano en un dojo en lugar de tener una sala alquilada que compartes con otra gente.
Si sientes una técnica débil o incorrecta, golpea tal o haz cual ejercicio hasta que lo sientas bien. Este es el beneficio más grande.
No creo que se pueda aprender Goju ryu sin hojo undo, y creo que para otorgar al hojo undo la importancia que merece los aparatos necesitan estar a mano todo el tiempo. No encerrados en un armario para sacarlos 15 minutos durante la clase.
Si no tienes un dojo ¿cómo puedes hacer esto? Construye las herramientas, tenlas en casa ¡y usalas! Todo practicante serio puede convertir su jardín en un dojo sin incomodar a nadie de la familia. Los aparatos son pequeños y ocupan poco espacio. tu entrenamiento real debes hacerlo en casa de todos modos, así que haz de tu entrenamiento lo que tú quieras que sea.
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