Archivos de la categoría ‘Filosofía’

Hasta que lo hago bien

Publicado: 23 febrero, 2011 en Filosofía

Este artículo invitado está escrito por mi amigo y senior Sensei Pat Nakata.  Nakata Sensei es el líder de la Okinawa Shorin-Ryu Karate Association de Hawai. Fue estudiante de Chosin (Choshin) Chibana en Shorin-Ryu y estudió también Ryukyu Kobudo con Sensei Fumio Nagaishi. De joven estudió Wado-Ryu Karate con Sensei Walter Nishioka.

Charles Goodin

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Hasta que lo hago bien

La hija de mi vecino tiene 8 años. Lleva tocando el piano un año aproximadamente. Durante el curso del año estábamos impresionados con los progresos que iba haciendo. El otro día mi cuñada, atónita de cómo tocaba el piano, le preguntó que cuánto tiempo practicaba cada día. Ella respondio: “hasta que lo hago bien” ¡Caray! Hasta que lo hace bien. No había límite de tiempo. Era hasta que lo hacía bien. Esta niña de ocho años ya sabe lo que conlleva sobresalir.
Imagina si enfocamos nuestro entrenamiento de Karate de esa misma manera. Hasta que lo hagamos bien. Tal y como Snaggy (el fallecido Bob Inouye) solía citar del legendario entrenador de baloncesto Bobby Knight: “la práctica no hace la perfección, hace perseverancia ”. Debemos practicar correctamente y en la dirección apropiada. Es una cuestión de enfoque y conciencia.

Somos conscientes de nuestros errores e intentamos corregirlos entrenando más duro. Vemos estudiantes que llevan 20 años entrenando y cometen aún los mismos errores que en su primer año de entrenamiento. Entrenaron duro desde que comenzaron pero han conseguido repetir un año de entrenamiento 20 veces. No deberíamos buscar solamente entrenar más duro, sino practicar hasta que lo hagamos bien.

Mi madre me recordaba la necesidad de hacer las cosas bien y yo solía responderle “sí mama, ya me lo has dicho mil veces”. Entonces ella volvería con “sí, voy a decirte esto mil y una veces y quizá esta vez lo consiga”. Así que en vez de simplemente entrenar, practica para hacerlo bien y quizá esa vez lo hagas bien.

¿Cómo sabes cuándo lo has hecho bien? Existen los conceptos “Shirimasu” y “Wakarimasu”. Shirimasu significa “lo sé”. Wakarimasu es “comprendo”. Alguien puede explicarte algo, por lo que tienes conocimiento: Shirimasu. Comprender viene del conocimiento empírico o de la experiencia: Wakarimasu. Cuando practiques y trabajes por hacerlo bien, lo sabrás cuando lo consigas. Tú comprendes ahora. Entonces te das cuenta de la importancia del “hasta que lo hago bien”.

Pat Nakata.

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¿Qué “estilo” practicas?

Publicado: 31 enero, 2011 en Filosofía

por Michael Clarke

Chojun Miyagi supervisa a sus estudiantes mientras posan para una fotografía. Son, de izda a drcha: Meitoku Yagi, Eiichi Miyazato, Seikichi Toguchi y Eiko Miyazato.

No estoy seguro de cómo era en tiempos pasados, pero ¡hoy nos gusta tener nombre para todo!

No es suficiente practicar sencillamente Karate, tienes que tener un nombre para el tipo de Karate que haces. A veces me pregunto si esto no tiene más que ver con tener un supuesto nivel de prestigio que con otra cosa ¿quizá es esto?

Si miras la foto que adjunto puedes ver (en cuanto a los tres primeros estudiantes) a los fundadores del Meibukan, Jundokan y Shoreikan. Solamente Eiko Miyazato, hasta donde sé, no estableció un dojo que se transformó luego en una organización mundial. Aquí hacen todos el mismo Karat, bajo la atenta mirada del mismo profesor, y hoy día sin embargo cada uno de los tres grupos que he mencionado tienen un enfoque muy diferente al “Goju ryu”. Yo entreno en el Jundokan pero he visitado a menudo el Meibukan a presentar mis respetos al hijo mayor de Meitoku Yagi, Meitatsu Yagi sensei. El entrenamiento que hago y el que he visto en el Meibukan son muy diferentes por lo que… ¿qué estilo de Goju ryu es el auténtico que enseñó Miyagi sensei?

La respuesta, en lo que a mí concierne es… ¡NINGUNO!

Eso es porque no creo que haya “un” modo correcto de ejecutar las técnicas de Karate y sólo porque mucha gente use el nombre Goju ryu para el Karate que hace no significa que sea como el Karate de Chojun Miyagi, De hecho, iría tan lejos como para sugerir que no hay ni una sola persona viva que esté practicando su Karate de exacta manera a como Miyagi sensei lo practicaba; además ¿por qué deberían?

La “tradición” del Karate tradicional no está en repetir los movimientos exactamente a como otros lo hicieron en el pasado, sino en la manera en que tú los aplicas hoy al Karate que practicas. Creo que es hora de que paremos de confiar en lo que otros hicieron tiempo ha y, con toda la debida humildad admitamos que el Karate que hacemos es “nuestro” Karate. Por supuesto que una vez que lo hagamos hemos de responsabilizarnos de lo que hacemos. No más excusas del tipo “así es como lo hacemos en nuestro estilo” o “así lo hacemos en nuestra asociación”. Tienes que comprender por qué “” haces lo que haces, y si no, quizá necesites entrenar más y enseñar menos.

Hace poco dos personas han visitado el Shinseidokan. Vinieron con una semana de diferencia y ambo practican Goju ryu pero ninguno practicaba de manera parecida a la mía. Lo que más me sorprende a menudo de las personas que me visitan no es la diferencia física de su Karate sino sus mentalidades, lo que hay detrás de lo que hacen. Me sorprende con frecuencia lo que la gente hace y lo que realmente piensa que hace.

El dojo

Publicado: 25 enero, 2011 en Filosofía
Mientras llevábamos a cabo el reto de resistencia de la semana pasada, alguien comentó que nunca había prestado hasta entonces mucha atención a las varias fotografías y shodo (caligrafías) que cuelgan de las paredes. Cuando no tienes otra cosa en la que concentrarte durante un período de muchas repeticiones, supongo que estas cosas se hacen más interesantes.
Mencionaba en algún post anterior la necesidad de que todo en un dojo tenga un propósito. Esto es, que todo debería a ayudar en la enseñanza del estudiante en algo. Si una foto está por mera decoración, quizá mostrando un evento pasado, o una foto tuya en la que estás más delgado y en forma, quizá deberías quitarla y sustituirla por algo más beneficioso.
En mi dojo todas las fotografías son históricas y ayudan a contar el desarrollo del Goju ryu desde los días de Higashionna Kanryo sensei hasta la última etapa de la vida de Chojun sensei. He tenido cuidado también de escoger fotografías a las que pueda referirme respecto a ciertos aspectos técnicos que puedan llamar la atención a ls estudiantes como ayuda visual.
Los shodo son también importantes ya que ayudan a dar un equilibrio en la educación de un estudiante. Mucho de lo que ocurre en el dojo está relacionado con lo físico, por lo que es bueno para un estudiante ser capaz de ver estos shodo cuando por ejemplo limpian el dojo, dándoles la oportunidad de reflexionar sobre su significado y qué lugar podría tener en sus propias vidas. A esto se le llama bun bu ryo do.
No fuerzo a los estudiantes a que se aprendan los significados de los shodo, los nombres de las personas de las fotos o fechas concretas de la historia del Goju ryu, pero sería embarazoso si un visitante les preguntara alguna cosa de algo relacionado con el dojo y tuvieran que responder “no lo sé”. La responsabilidad de que no se decepcionará recae sobre ellos.
Barrett sensei tenía un shodo en su dojo en el que se leía “preguntar no es más que un momento de vergüenza”. En otras palabras, si no sabes algo ¡averigualo!
Si eres estudiante en un dojo que tiene algunas de las cosas que he comentado, tómate tu tiempo para asegurarte de que sabes qué es todo y por qué está ahí. Es tu dojo, ten el orgullo de saber todo sobre el mismo.
Hace unos años estaba en un famoso dojo en Okinawa que tenía bastantes shodo preciosos en casi todas las paredes, incluyendo un gran pergamino manuscrito por Miyagi sensei. No sé leer japonés por lo que pedí a uno de mis mayores que me tradujera el significado de dicho pergamino. Me dijo que no lo sabía. Pregunté lo mismo a cinco personas, y ni uno solo lo sabía tampoco. Qué vergüenza.
Lo mismo se aplica al equipo de un dojo. Si está ahí ¡úsalo! Si no hay tiempo durante la clase quizá tu sensei te permita llegar antes para que puedas golpear el makiwara antes del entrenamiento o usar alguna herramienta de hojo undo. Estoy seguro de que estará impresionado con tu entusiasmo. De nuevo, conoce y utiliza la historia del equipo y si no la sabes ¡averigualo!
Hay algo en un dojo “real” que es difícil de señalar. Cuando caminas por él, el aire parece que está vivo. Tal atmósfera se crea por miles de horas de sudor de la mucha gente que ha pisado ese suelo. El aire parece reberberar de los golpes del makiwara que quedaron confinados al pasado en el momento en que los golpes alcanzaron el objetivo. Un dojo vacío es un lugar muy especial en el que estar…
Soy muy afortunado porque durante mi vida casi siempre he entrenado en un “dojo tradicional”. Por supuesto también he entrenado en salones parroquiales, centros sociales y salas deportivas. No creo que se puedan comparar, y no trato de faltar al respeto a nadie cuando digo esto ya que sé que hay mucha gente haciendo todo lo que puede.
El dojo es una adición relativamente nueva en la historia del Karate, aunque en mi opiniñon es muy bienvenida.
Barrett sensei me preguntó hace unos meses si creo posible aprender Goju ryu sin un dojo.
Por resumir, mi respuesta fue que no.
“¡Pero antes entrenaban en jardines traseros en ropa interior!” te oigo decir. Sí, lo sé, pero mira la zona que rodea las fotos. Hay equipo de entrenamiento por todos lados. Para aprender realmente Goju ryu debes golpear cosas y debes levantar cosas. Hay una gran diferencia entre la conveniencia de tener todo a mano en un dojo en lugar de tener una sala alquilada que compartes con otra gente.
Si sientes una técnica débil o incorrecta, golpea tal o haz cual ejercicio hasta que lo sientas bien. Este es el beneficio más grande.
No creo que se pueda aprender Goju ryu sin hojo undo, y creo que para otorgar al hojo undo la importancia que merece los aparatos necesitan estar a mano todo el tiempo. No encerrados en un armario para sacarlos 15 minutos durante la clase.
Si no tienes un dojo ¿cómo puedes hacer esto? Construye las herramientas, tenlas en casa ¡y usalas! Todo practicante serio puede convertir su jardín en un dojo sin incomodar a nadie de la familia. Los aparatos son pequeños y ocupan poco espacio. tu entrenamiento real debes hacerlo en casa de todos modos, así que haz de tu entrenamiento lo que tú quieras que sea.

Atama wo sageru

Publicado: 11 enero, 2011 en Filosofía

 por Charles Goodin

Este es mi primer post de 2011 y creo que este es un buen tema para el año.

El otro día fui a comer con mis senior de Karate y amigos, sensei James Miyaji, sensei Walter Nishioka y sensei Pat Nakata. Nosotros (entre otros) vamos a comer a menudo juntos y este es uno de los secretos de cómo aprendo Karate – charlando con mis seniors mientras comemos.

Ese día el tema giró en torno a cómo debería ser un instructor de Karate, y uno de los seniors dijo: “Atama Wo Sageru” que se traduce como “inclinar (o bajar) la cabeza”. Este dicho se acompaña con el ejemplo del arroz: cuando el arroz es ya maduro se inclina (ya que los granos se vuelven pesados). Del mismo modo, cuando un instructor de Karate madura, se inclinará también. El peso de su habilidad y experiencia le harán más cortés y respetuoso.

Los tres instructores estabana de acuerdo con la importancia de este dicho ““Atama Wo Sageru” . Actuar de tal manera es muestra de un instructor de Karate maduro – actuar de manera arrogante es justo lo contrario.

Para aquellos que vivimos en occidente parece que los japoneses se inclinan todo el rato, y hasta cierto punto es verdad. Inclinarse es una parte importante de la cortesía de Japón. Pero obviamente hay una gran diferencia entre inclinarse simplemente y mostrar respeto. De hecho es posible para una persona inclinarse de una manera arrogante.

“Atama Wo Sageru” no significa simplemente que un estudiante o instructor de Karate deba inclinarse. Cualquiera puede hacerlo, una inclinación no significa nada.

Lo importante del dicho no es que uno se incline para mostrar respeto de un modo formal. En su lugar, uno se inclina como resultado del peso de su entrenamiento, sus logros y experiencia vital. Dicho de otro modo, cuanto más consigas más humilde debes ser.

Existe un dicho en Japón. Si te da el sol en la cara y no pones ninguna sombra eres arrogante (miras adelante). Pero cuando hay sombra en tu cara muestra que eres humilde (miras hacia abajo).

No me malinterpretes. No digo que la gente deba ser sumisa o deba ir por ahí con la cabeza gacha. Sólo digo que la humildad sincera es la marca de un consumado karateka.

Con los años he tenido muchas ocasiones para comer con muchos instructores de Karate. No puedo ni contarlas…muchas. Nunca he escuchado a ningún instructor charlar sobre sus grados, títulos u honores. Si alguno de ellos había sido honrado con algo recientemente nunca sacaba el tema y respondía a los comentarios con bastante vergüenza.

Los seniors no hablan sobre ellos mismos y sus logros; en su lugar se concentran en cómo pueden mejorar y hacer crecer a sus estudiantes.

Algo que he observado en el Karate es esto: algunos que saben muy poco actúan como si supieran mucho, pero muchas personas que saben mucho actúan como si supiesen muy poco. Debo clarificar esta segunda parte de esta observación. Cuando alguien sabe mucho implica que aprecia no sólo lo que sabe sino también lo que no sabe.

Hice un examen en una escuela de leyes. Cuando salí algunos de los demás estudiantes charlaban sobre lo fácil que era el test. Yo estaba sorprendido. En la superficie el examen era fácil, pero las preguntas tenían varias capas, algunas de ellas bastante complejas. El examen de hecho no era fácil para nada.

El test de Karate es realmente muy complejo, con muchas capas o estratos. Un instructor avanzado de Karate estará al tanto de esto. Incluso aunque sepa mucho se dará cuenta de que aún hay mucho que aprender.

Aparte de la defensa personal está la cuestión del carácter. Mucho después de que un instructor de Karate sea capaz de defenderse continuará trabajando en su carácter – no tiene fin.

Por medio del entrenamiento de Karate no escalamos más alto, excavamos más profundo.

“Atama Wo Sageru” – “Inclina (o baja) tu cabeza”.

No sé quién dijo esto, pero hay un dicho que es “un hombre nunca es más alto que cuando se dobla para ayudar a un niño”. Gran verdad.

He pasado estas vacaciones con mi esposa, mi madre, mis hijos, nietos, etc. Como abuelo me identifico con “Atama Wo Sageru”. Esto no significa que no debamos estar de pie y sentir orgullo. Porque debemos. Pero el peso de nuestras experiencias y logros deberían también hacernos más humildes.

¡Te deseo un gran 2011!

Quiero agradecer a todos los lectores de este blog de todo el mundo que me han enviado palabras de aliento. Todos somos hermanos en el entrenamiento de Karate ¡Trabajemos todos duro y mejoremos en este año!

Respetuosamente

Charles C. Goodin

Ichi go, ichi e

Publicado: 4 enero, 2011 en Filosofía

 por Garry Lever

Un encuentro, una oportunidad…

En occidente tenemos una idea similar en la expresión “vive cada día como si fuese el último”. Los samurai de Japón seguían la idea de “morir hoy“. Todas estas expresiones contienen el mismo mensaje, pero se dice que el Karate de Okinawa es el camino de ichi go, ichi e.
Tenemos únicamente una oportunidad para dar la primera impresión a alguien que vamos a conocer. La impresión de esa persona estará en función de nuestras palabras y acciones, o la falta de estas. ¿Afecta esto a cómo nos comportamos frente a las personas que conocemos por primera vez? Por supuesto, no queremos que nadie piense mal de nosotros. De todos modos, la cuarta, quinta o sexta vez que veamos a la misma persona apuesto a que no estaremos tan preocupados de cómo somos percibidos. Ichi go, ichi e significa encarar cada instante como si fuese nuestra primera y última oportunidad.

Cuando nos levantamos por la mañana con una tarea que hacer, sea entrenar o algún trabajo en la casa, ceder a la tentación de dejarlo para más tarde no es el camino de  ichi go, ichi e, y no es el camino de un karateka.

Ichi go, ichi e no es el camino de la indecisión. Cuando la oportunidad surge hemos de agarrarla fuertemente. En lo que a defensa personal se refiere, hemos de tomar inmediatamente el momento en el que surge una oportunidad para acabar con el conflicto ¡Esto no significa recurrir siempre a lo físico!

Osoji

Publicado: 29 diciembre, 2010 en Filosofía
 
Conforme este año alcanza su fin comenzamos a prepararnos para el año que entra reflexionando sobre nuestros éxitos y fracasos de este año.
Una parte importante de esto en mi dojo es el acto de Osoji.
 
Soji (limpiar) es algo que los miembros de mi dojo hacemos antes y después de cada entrenamiento, pero Osoji es un poco diferente y se hace durante nuestro Hatsu Geiko (primera sesión de entreno tras año nuevo). Todos los miembros ayudan a limpiar todo, de arriba abajo y de dentro afuera. Esto asegura que el dojo está libre de cualquier suciedad del año anterior de tal manera que comencemos de nuevo. El mismo ritual se hace con el espíritu del karateka, y se trata de un acto en el que nos deshacemos del equipaje y desorden que pudiera interferir con nuestra práctica futura.
 
Este año ha visto muchos cambios en mi vida y en mi dojo. La mayor parte para mejor, pero siempre hay un par de cosas que se nos envían para probarnos. La parte importante de Osoji es aprender a dejar ir lo innecesario.
Una excepción hecha a soji son las herramientas de hojo undo, que no se limpian. Ahora que lo pienso, nunca se limpian. Los aparatos de hojo undo deberían limpiarse por el uso, lo que hace que no el polvo no se deja que se llegue a posar. Si ves un dojo con equipo que tiene polvo, es una buena indicación de lo usan rara vez, y esto puede indicar estudiantes vagos o más bien ¡un profesor vago!
 
Todo dentro de un dojo debe servir a un propósito, de otro modo simplemente algo ocupa un espacio (esto incluye a los estudiantes). Las fotos, los kanji, el equipo, los trofeos y certificados (¡bromeaba!), todo debe servir para enseñarnos una lección y ayudarnos en nuestra práctica, sino son solo decoración y pertenecen a un museo.
 
Se ha escrito y discutido mucho en diversos blogs y foros sobre la necesidad de un dojo kun. Mi impresión es que esto no se ve como algo importante para la mayor parte de la gente del Karate. Muchos comentan que tienen un dojo kun colgado en su dojo, pero que los miembros del dojo nunca lo estudian. Si este es el caso mejor quitarlo ya que simplemente ocupa un espacio en la pared. Esto sería como tener un chiisi en el dojo pero no saber cómo usarlo. Si un visitante viniera a mi dojo y preguntase sobre el chiisi, nos causaría un gran bochorno el admitir que no sabemos usarlo y admitir que está simplemente como decoración y que no tenemos ni idea de para qué es.
El fin de un año es también un nuevo comienzo. Esto ofrece la oportunidad perfecta para una pequeña reflexión e introspección. Quizá una buena pregunta para todos sería:
¿Por qué practicas, y qué tratas de lograr de tu práctica?
 
Las respuestas a estas preguntas pueden bien señalar qué partes de tu entrenamiento son esenciales y cuáles no lo son. Sólo ten cuidado de que por el recorte de lo no esencial pierdas la esencia del Karate y la conviertas en algo bastante diferente.
 
¡Feliz Año Nuevo!

Más allá de estilo IX: gafas de estilo

Publicado: 15 diciembre, 2010 en Filosofía
 
A veces un determinado énfasis en el estilo es solo una excusa para rechazar los aspectos excelentes que la gente de otros estilos puedan hacer. No sé tú, pero las proezas de acondicionamiento de algunos practicantes de Uechi ryu o Goju ryu son realmente incríbles y atemorizantes. Tuve a Higaonna sensei en mi dojo y en mi casa. Encontrarse con un experto de tal habilidad y acondicionamiento (¿has visto sus manos y brazos?) es algo aterrador y desafiante al mismo tiempo.
 
¿Puedo rechazar el acondicionamiento de Higaonna sensei diciendo sencillamente “bueno, él es de Goju ryu  yo de Shorin ryu”? No lo quiera Dios pero ¿qué haría si alguien con ese nivel de acondicionamiento y fuerza fuese a atacarme (no hablo de Higaonna sensei, que es un caballero)? 
 
Un estilo no debería ser un par de gafas que te permita ignorar a la gente que no pertenece a tu estilo. Karate es Karate. Si alguien puede hacer algo, necesito ser capaz de hace lo mismo y/o cómo defenderme contra eso.
Mi primer y tercer hijo practicaban Kendo. El primero era muy hábil y lo hacía bien en los campeonatos. Cuando iba yo a ver los torneos de Kendo siempre me sorprendía la velocidad de los competidores. Me hacía pensar “cuando practico bo tengo que recordar que debo poder defenderme contra gente tan veloz”. No rechazo la velocidad del Kendo simplemente porque practico otro arte marcial.
 
Déjame decirlo de nuevo, si alguien puede hacer algo, tengo que ser capaz de hacerlo o saber cómo defenderme contra eso. No puede ignorarlo porque es de otro estilo.

Eso no quiere decir que tengo que intentar ser tan fuerte como un gran experto de Karate. Todos tenemos límites. A veces la velocidad vence a la fuerza. A veces el timing vence a la velocidad. Y a veces la fuerza vence al timing. todo depende. Tengo que ser capaz de defenderme de atacantes desconocidos con habilidades y fuerzas desconocidas, que me atacan sin aviso (y que pueden estar acompañados y/o armados) ¡Menuda tarea difícil!

Debemos reconocer lo difícil que es y ser realistas respecto a esto. No podemos considerar solamente los límites de nuestro estilo. Debemos considerar todos los estilos, y para el caso, los atacantes que no tienen estilo pero son diestros en pelea callejera.
 
Debemos quitarnos las gafas de estilo.
 
Respetuosamente,
 
Charles C. Goodin
 

Artículos anteriores de esta serie:

Más allá de estilo I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII.